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El mundo tardará 257 años en cerrar la brecha salarial de género


brecha de género
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La brecha salarial está presente también en trabajos que son distintos, pero que tienen un mismo valor.

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CIUDAD DE MÉXICO. La brecha salarial de género aún es un tema pendiente en el mundo. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lograr la paridad en la materia llevará al mundo por lo menos 257 años.

Actualmente la brecha salarial es de 16% a nivel mundial, lo que significa que las mujeres perciben solo 84% de lo que los hombres reciben como remuneración por el mismo trabajo, de acuerdo con una publicación de ONU Mujeres en su página oficial, en el marco del Día Internacional de la Igualdad Salarial, el 18 de septiembre.

Con respecto a México, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula en su reporte The Global Wage Report 2018-2019 que la brecha salarial entre mujeres y hombres era de 15.6 por ciento.

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Sin embargo, la brecha salarial también está presente cuando los trabajos no son iguales, pero tienen el mismo valor, de acuerdo con Chidi King, directora del Departamento de Igualdad de la Confederación Sindical Internacional, e integrante de la iniciativa Equal Pay Champions de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ONU Mujeres.

“Un trabajo en el sector de la construcción, dominado por los hombres, puede tener el mismo o similar valor objetivo que un trabajo en el sector del cuidado infantil, dominado por las mujeres. Sin embargo, el trabajo en el cuidado infantil probablemente tenga un salario más bajo”, explica King.

ONU Mujeres detalla que la “remuneración” no se refiere únicamente a recibir un sueldo periódicamente, sino que engloba más elementos como la forma de remuneración, que puede incluir el pago de horas extras, bonificaciones, asignaciones para gastos de viaje, acciones en las empresas, seguros y otros beneficios.

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Por ello, señala, es primordial que organizaciones comprendan que el trabajo de mujeres y hombres, pese a que requieran diferentes tipos de cualificaciones, capacidades, responsabilidades o condiciones laborales, dependiendo de su giro, tienen el mismo valor y, por consiguiente, merecen el mismo salario.

Uno de los países que recientemente ha implementado políticas en favor de la igualdad salarial es Nueva Zelanda, que en julio pasado aprobó un proyecto de ley de enmienda en la materia, el cual contempla que mujeres y hombres reciban el mismo salario por trabajos distintos, pero de un mismo valor, incluyendo las crónicamente mal pagadas industrias dominadas por las mujeres.

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¿Cuál es la raíz de la brecha salarial?

El género es determinante en estos injustificados tabuladores de pago; sin embargo, hay otros factores que vulneran aún más a sectores ya de por sí marginados, como mujeres que no son blancas, mujeres inmigrantes, mujeres madres y mujeres que laboran en la informalidad.

También influyen todas las labores de cuidados (afectivos, médicos, etcétera) y a la administración de bienes en los hogares, que desempeñan, en su mayoría, las mujeres.

"Las mujeres realizan tres veces más cuidados y trabajos domésticos que los hombres, a nivel global", de acuerdo con ONU Mujeres.

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Pero estas funciones no son remuneradas, pese a que ellas invierten una cantidad importante de su tiempo, lo que a su vez, impide que estos recursos sean destinos a su desarrollo personal y carrera profesional.

Por otra parte, de acuerdo con estimaciones de la organización mundial, las madres trabajadoras reciben pagos menores a los de aquellas que no son madres, y esta brecha incrementa con relación al número de hijas o hijos.

Otro factor que incide en la brecha salarial de género es que las mujeres integran en gran parte el sector económico informal, por lo que se desempeñan en condiciones que precarizan su labor, al no obtener sueldos dignos, prestaciones de ley ni condiciones de seguridad.