Inspiring Women

Q&A Inspiring Women: Ophelia Pastrana, explicatriz


ophelia pastrana
Foto: Cortesía

"Muchas veces cuando estoy muy triste por equis o ye motivo, sí tengo momentos de espejo de decir: Pero ve la mujerona que eres".

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CIUDAD DE MÉXICO. "Toda mi vida transgénero yo supe y sabía que el pronunciarme como mujer feminista iba a ser un problema para varias personas porque hay una ola de gente que insiste que ser mujer es ser tus genitales", cuenta Ophelia Pastrana durante el episodio El poder interno de lograr la libertad no tiene precio, del podcast Dalia Talk.

Ophelia charló sobre la libertad de las personas para ser lo que deseen y sobre ir más allá de aquello que se asigna a los individuos al nacer.

En la recta final del programa, respondió el Q&A Inspiring Women, un cuestionario diseñado para conocer de manera más personal a los invitados e invitadas al podcast de Dalia Empower.

Maestra en Econometría, YouTuber, comediante, influencer, Ophelia se presenta como explicatriz nos contó lo siguiente...

Las tres palabras que te definen...

Hay una ley de vida, que la tengo tatuada, que es: "Sí, y..." . Entonces, diría que el "Sí". Es una ley de la improvisación, sobre todo del teatro improvisacional, donde tú aceptas todo lo que vienen en tu camino y añades algo.

Entonces, me gustaría colarlo como un término: "Sí, y..". Y si tiene que ser una palabra: el "siísmo" o "siísta". Que es parte de mí; aceptar la locura y vivir con eso.

Libertad y, por supuesto, mujer

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¿El día más reciente que elegiste la valentía en vez del confort

Pues ya cambié mi café. Fue muy valiente eso [risas].

Un momento más de reales valentías: hace nada presencié un acto de injusticia en un accidente vial. Fue una respuesta más de cuerpo que de mente. O sea, más de instinto que de racionalizar una acción; literal corrí a perseguir a esta persona. Justo estaba volviendo de la marcha LGBT.

Yo tengo una bandera que mide dos metros, que está hecha para poner encima de camiones. Y como yo mido 1.90 sin tacones, es perfecta para mi tamaño. Tiene su palo de dos metros. Y de puro chance lo pude poner frente al coche.

Y pues nada. De esas cosas que te preguntas: ¿Qué hiciste? ¿Qué esperabas? ¿Qué pensabas que ibas a hacer Super Mana? ¿Qué traías en mente? Pero todavía me doy recuerdos de qué bonito reaccioné para ayudar.

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Básicamente, el coche golpea a alguien más, un peatón, y se da a la fuga. De suerte yo estaba en una posición de correr y alcanzar el coche porque se tuvo que detener en un semáforo y pues yo parada enfrente hasta que llegó gente. No sé si se habrá hecho justicia.

Lo que yo analizo de todo esto es mi momento de no pensar y de automáticamente aventarme a hacer algo. A esos momentos les tengo mucho cariño porque son del tipo: El día que te asalten, ¿qué vas hacer? Puedes decir lo que quieras, pero hasta que te asalten, ahí sabrás.

Entonces, le tengo mucho cariño a esos momentos porque por lo general yo no reacciono así. Soy una persona muy calmada. Me regocijo en mi autocontrol. Puedo ser una persona muy estoica también. Pero en esto sí tuve un momento muy particular de: gracias cerebro por darme este moment; por poder celebrar un momento tu valentía. Me lo llevó de mí, para mí.

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¿Qué ha hecho por ti el feminismo y qué has hecho tú por el feminismo?

Ahorita estoy peleada con muchos aspectos relacionados con el feminismo. No por mí. De hecho, mi pareja, es cantautora, y me ha inspirado mucho a acercarme a los feminismos.

Toda mi vida transgénero yo supe y sabía que el pronunciarme como mujer feminista iba a ser un problema para varias personas porque hay una ola de gente que insiste que ser mujer es ser tus genitales. Lo cual me parece triste porque reducir a la mujer a sus genitales, pues es lo que hacen los misóginos.

Entonces es un poco raro entender que tú eres algo que se te da al nacer. Además, he hablado con algunas feministas radicales y me dicen así en chiquito... muy pocas eh, me ha pasado más de una vez, pero muy pocas. Me dicen: Soy intersexual, entonces no menstrúo... ¿sabes?... pero defiendo que tienes que menstruar para ser feminista radical.

Bueno, el punto es que yo sé que hay problemas y complicaciones con eso. Entonces, siempre me presenté como aliada feminista o pro feminista. Llevando mucha actividad de ayudar y apoyar estos esfuerzos. Simplemente dejando en claro que, si yo me pronuncio feminista, esto va a despertar discusiones y debates. Eso fue por muchos años.

Mi pareja es cantautora, tiene una canción muy conocida en el mundo feminista que se llama La Cumbia Feminazi. Y nada; me sentó un día y me dijo: 'es que eso que estás haciendo se llama ser tibia'. Y tenía la razón. Me invitó a considerar comenzar a pronunciarme feminista porque siendo mujer, ¿por qué no debería de...?

Este año, desde que eso comenzó, ha sido muy complejo porque la gente trans excluyente que aboga dentro del mundo de los feminismos, es muy agresiva, a veces. Ha sido muy complejo. Por lo cual, yo voy y vengo con el pronunciarme feminista.

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Eso no quiere decir que... Es un tema desde lo político; estoy en la marcha, apoyo, soy, mi pareja es muy muy visiblemente feminista, y a mí me encanta apoyar también su esfuerzo.

Pero sí es muy impresionante cómo estas mujeres lograron reducir el activismo -de una cantidad ridícula de mujeres feministas- a si la gente trans puede ser feminista.

Lo que pasa es que la discusión acerca de la genitalidad es rara y pues sí, también me toparé con otros espacios que insisten que solamente ciertas mujeres, además, de cierta tez, pueden [ser feministas].

Es una discusión larga, pero bueno, como sea, el feminismo me ha hecho mucho. Me ha despertado un espectacular camino de investigación; de preguntas bien complejas que yo no me había hecho. Desde lo académico hasta lo personal. Porque la primera pregunta es: ¿Qué es ser mujer?

Esto es una pregunta infinita. No hay solución para esto. No es nada en tu cuerpo, eso me queda claro. E investigarlo desde ahí, ha sido espectacular.

Por supuesto que la sororidad también está. Los grupos feministas interseccionales creo que son hechos por personas bajadas del Olimpo... Bueno personas bajadas de sus deidades, quienes traen cosas muy bonitas en sus corazones. Acercarme como feminista, me acercó a personas espectaculares y a eso le doy la bienvenida. Hasta lo considero privilegio.

Saber que hay gente así da mucha esperanza para lo que viene y sobre todo porque suelen ser personas jóvenes y dices: si esto es ahorita, cómo será en 20 años...

Y, por supuesto, me ha dado estos bonitos devenires de temas que no deberían ser tema, pero aquí están.

¿Cuál es tu mayor batalla interna y cómo la libras?

Tengo síndrome del impostor y al ser una figura pública esto se remarca porque muchas veces... justo, estar en la lista de Forbes [de las Las 100 Mujeres más Poderosas 2020] siempre va a traer la duda de: ¿Es por ti o es porque quieren a una persona trans ahí porque quieren hacer un punto político o ideológico?

Eso me persigue en todas las esquinas de todo lo que hago. He hecho muchas cosas en mi vida y todavía no sé si esté bien. Ahora, les doy la bienvenida. Si me lo dan, va. Tomémoslo y usémoslo como escaparate, y abusemos de esto para que otras personas vean que esto es posible. No le voy a decir que no a estas cosas.

Pero con lo que más batallo es contra mi propia noción de Ophelia... Que he descubierto es común que mucha gente del ámbito público también siente desconexión con su figura pública y eso me da mucha paz.

Como artista también sufro mucho por no saber para dónde ir. Le tengo un raro cariño a Gis [el monero]. Una vez estuve en Guadalajara y me quiso entrevistar porque tenía un show de radio con Trino. Yo, en mi duda de artista, pensé: ésta es mi entrevista o mi plática de café con un artista, adulto mayor, a quien le puedo preguntar por dónde van las cosas cuando eres artista.

Y Gis, que tiene unos bonitos modos de la comunicación, por no decir otras cosas [risas], en sus modos, me dijo: Es que llevo mucho tiempo haciendo esto del arte y no sé por dónde van las cosas. Y yo: ¡A eso vine. Yo vine a que tú me pintes el norte! [risas].

Escucha el podcast completo con Ophelia Pastrana

¿Cuál es tu poder y cómo lo usas?

Mi hermana se burla mucho de esa lista de Las 100 Mujeres más Poderosas porque me dice: Puedes ser tan poderosa como quieras, pero en esta casa no se pide pizza con piña. Entonces mi trono es falso [risas].

Acerca de dónde viene mi poder, quisiera dejar el dicho de que me siento bien acompañada en vida, tanto por mi familia, tanto por mi pareja, que es básicamente mis pies en la tierra y una bonita guía de lo que es bonito de seguir. Es poeta también. Entonces, ahí hay algo. Con mucho amor para Renee.

Y también yo toparía en que derivo mucho poder en el ser mujer. Hay una cantidad ridícula de cosas en mi vida que existen... Desde lo identitario, me encontré con una mujer binaria y me lo gozo, pero un chingo [risas].

Muchas veces cuando estoy muy triste por equis o ye motivo, sí tengo momentos de espejo de decir: Pero ve la mujerona que eres.

Eso me trae de vuelta al: Qué bonito que pueda ser así. No sé de dónde viene, pero no lo quiero cuestionar.