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¿Fatiga de cuarentena y burnout? Cómo recuperarte para la nueva normalidad


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Los empleados deben trabajar en su recuperación para ingresar a la 'nueva normalidad'. Las empresas también son responsables de ello. (Foto: Shutterstock)

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CIUDAD DE MÉXICO. El ingreso a la 'nueva normalidad' en México no solo debe involucrar acciones de gobierno y de operación de negocio, también debe considerar una recuperación mental y emocional de los trabajadores que tras más de dos meses de encierro viven la llamada 'fatiga de cuarentena', agravada quizá por el sindrome de burn out en aquellos que han laborado desde casa y han sido, además, responsables de la limpieza y cuidado del hogar y la familia.

¿Cómo recuperarse entonces? ¿Cómo gestionar, igualmente, el estrés que puede generar el regreso a las actividades presenciales ante un panorama incierto sobre la epidemia de COVID-19?

Tanto trabajadores como empresas deben llevar a cabo una serie de medidas como realizar ejercicios de relajación, llevar a cabo actividad física, aprender a generar respuestas adaptativas y monitorear la salud mental de los empleados, dice Juana Patlán, psicóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Creo que mental y emocionalmente hay que prepararse. Hay técnicas psicológicas que se llaman de restructuración cognitiva. Tenemos que cambiar la forma de pensar. No podemos pensar que todo es malo, que con que salga a la calle me voy a enfermar, pero sí debo tener los cuidados pertinentes”, explica la académica de la UNAM.

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A esto se le llama respuesta adaptativa. La psicóloga explica que debes evitar pensar de forma negativa y enfocarte en las medidas que estás tomando para protegerte, sin juzgar el actuar de los demás. La clave está en ti y lo que puedes hacer para cuidarte y cuidar tu entorno.

“Si no puedo saludar a alguien de mano, le puedo hablar a la distancia adecuada. Sin aversión hacia la otra persona, ni expresiones negativas como decir que me está contaminando; pensar que si estamos protegidos no va a pasar nada”, puntualiza y recuerda que, aunque está bien expresar cuando alguien no está cumpliendo los lineamientos sanitarios, no se debe llegar al escarnio público.

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¿Qué pasa con el agotamiento por la cuarentena?

Entre los mexicanos que se encuentran en aislamiento, 32% puede presentar el síndrome de cuarentena, con síntomas como frustración, aburrimiento, agotamiento emocional o irritabilidad, de acuerdo con Bernando Ng Solís, presidente de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, citado en una publicación en línea de Milenio.

Por otra parte, 29% de los mexicanos han mostrado síntomas depresivos y 32.4% síntomas severos de ansiedad durante la pandemia por el nuevo coronavirus, según la encuesta ENCOVID-19, realizada por el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana.

Ante estos datos, es importante que las personas empleen estrategias y recursos que les permitan prepararse para la nueva realidad y minimizar el impacto en su salud mental. Juatna Patlán recomienda estas acciones:

  1. Relajación. “El organismo estaba en un estado de equilibro, trabajo, casa, normalidad y después cambió la situación. Entonces hay que regresarlo al estado de equilibrio”, indica. Para lograrlo, recomienda técnicas de respiración, ejercicio e incluso la meditación para ayudar
    a entender las reacciones que has tenido y a encontrar estrategias adaptativas que tal vez no
    has utilizado.
  2. Apoyo social. Para la experta, el apoyo de la pareja, familia y amigos es lo más importante, ya que “reduce o hasta previene el estrés”. Aconseja comunicarle a tu círculo cercano si sientes agotamiento o estrés, así evitarás acumular estos sentimientos y aprovecharás el apoyo que te puedan ofrecer.
  3. Prioridades y programación. Para evitar que te sientas abrumada ante la lista de cosas que se rezagaron o quedaron pendientes en el ámbito laboral desde que llegó el COVID-19, realiza un plan de prioridades de entrega y habla con tus superiores con respecto a esos temas.

Sin embargo, Juana Patlán advirtió que no todas las medidas quedan en el ámbito de lo personal. Previo al regreso, las empresas tienen la responsabilidad de realizar un diagnóstico sobre sus empleados.

“Cómo se sienten, su estado de ánimo, su motivación, estrés, qué tanto agotamiento tienen; tal vez sea más mental que físico, no lo sabemos. La empresa debe interesarse en sus recursos humanos y a partir de ahí, organizar”

Si la compañía detecta trabajadores con trastornos del sueño, mucho estrés, agotamiento y dolores de cabeza, es importante que los atienda, canalice o apoye para salir adelante.

“Ese pequeño diagnóstico nos va a ayudar a tomar medidas de manera que el trabajador sienta que sí hay una preocupación y acciones de parte de la empresa. Es muy importante que las empresas den apoyo técnico y social (…) Tiene que haber una comprensión de la situación emocional y de las actividades y cargas de trabajo”, sugirió la experta.

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Y... ¿el burnout?

Si alguno de los trabajadores llegó hasta el punto de un burnout, que es una enfermedad caracterizada por agotamiento, despersonalización y baja realización personal debido al estrés laboral crónico, es importante que busque atención e informe a sus superiores para trabajar en una posible solución.

“Mientras más pasa el tiempo, hay un estrés prolongado que es lo que estamos viviendo en estos días. Está presente el agotamiento con mayor notoriedad, un cansancio y desgaste hasta físico”, señala Patlán.

Es posible que quienes viven esta situación no sepan reconocerla. El burnout se caracteriza principalmente por agotamiento emocional y físico. “Es cuando la persona se siente rebasada; le faltan recursos emocionales y físicos para seguir trabajando. No descansa. Ese cansancio se va acumulando”.

Ante esto, la persona siente demasiadas exigencias, pero una falta de recursos para afrontar las cargas laborales y el estrés. En algunos casos, el burnout puede llevar a dolores físicos, problemas gastrointestinales, dolor de cabeza, depresión o ansiedad.

Las cargas de trabajo combinadas con el estrés de la pandemia, más las labores del hogar y la falta de espacios para esparcimiento, pueden exacerbar esta situación. Por eso, la psicóloga recalca la importancia de que la empresa realice un diagnóstico sobre sus trabajadores.

“Hay personalidades más resistentes al estrés. Los jóvenes son más proclives al burnout porque quienes tienen más edad, ya tienen más habilidad para enfrentar las cargas de trabajo y la presión. Los hombres que no están casados también son más propensos porque se involucran mucho en el trabajo”.