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4 mujeres trabajando y brillando fuera del clóset


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Alejandra Ríos, Ophelia Pastrana, Adriana Peón y Morganna Love cuentan sus historias y retos como mujeres LGBT. (Composición de imagen: Cortesías)

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CIUDAD DE MÉXICO. Ser mujer en un país como México, con altos números de feminicidios y transfeminicidios, es de por sí un reto. Ser mujer y parte de la comunidad LGBT+ aumenta el desafío tanto en ámbitos laborales como profesionales.

Por eso, en este mes del orgullo gay es importante leer las historias de mujeres de la comunidad LGBT+ que son líderes y desde esa posición luchan por una sociedad más equitativa e igualitaria. Mujeres que alzan la voz, cuentan su historia e invitan a todas a vivir libres y orgullosas de ser quién son.

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Alejandra Ríos

CEO de Ambrosía

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Alejandra Ríos, abajo en la imagen. (Foto: Cortesía Alejandra Ríos)

¿Cómo ha sido vivir como una persona LGBT fuera del clóset y muy visible?

La verdad es refrescante y muy padre. También es una posición privilegiada el ser CEO en una empresa, sé que es muy diferente cuando colaboras en una empresa y tienes jefes que no sabes qué van a pensar.

Siendo líder de una empresa yo me he sentido con mucha más libertad de ser quién soy. Yo pasé tiempo trabajando en otras empresas donde no se podía ser tan abierto. Decidí que cuando yo tuviera un puesto de liderazgo iba siempre a fomentar la inclusión y que la gente pudiera ser quien fuera, dentro y fuera de la empresa, sin que hubiera juicios ni discriminación.

¿Cómo saliste de él en tu entorno familiar, laboral?

Yo me di cuenta que era gay a los 23 años, ya grandecita. En cuanto me di cuenta fui súper abierta con mis amigas y después tuve un proceso como de un año en que fui preparándome con una terapia para ver cómo salía del clóset con mi familia.

Me animé a decirle a mi hermana y después de su boda. Le dije también a mi mamá y sí se sacó muchísimo de onda porque no se lo esperaba y al principio se shockeo. Ese mismo día, como a las dos horas, me escribió un mensajito muy bonito diciendo que no me preocupara, que ella se iba a informar, que íbamos a estar bien.

En la chamba, no fui tan abierta. Si me preguntaban, sí les decía, pero no era tan abierta con mi vida personal.

¿Has vivido discriminación laboral, social? ¿Cómo fue?

Sí, pero en mi caso más en el tema de género, de ser mujer. En una junta, fui con uno de mis colaboradores y le hablaban a él y yo era su jefa. Entonces, yo les contestaba, el pobre wey no ha de haber sabido ni qué hacer porque no lo dejaba contestar ninguna pregunta. Yo contestaba todo.

¿Cómo trabajas para fomentar la inclusión y eliminar los prejuicios?

Lo primero es ser abierta sobre mí y que eso les dé la confianza de ser como son. Segundo, hice los lineamientos de la empresa, uno de ellos es “celebremos las diferencias”.

Constantemente refuerzo el hecho de que una empresa es más fuerte con diversidad, con diferentes tipos de vista, con personas de diferentes lugares. Eso nos hace más fuertes. Hay que celebrarlo y hay que escuchar.

La otra es en el lenguaje. No asumir y no juzgar. Yo soy muy cuidadosa de cuando hablo con alguien no decir esposa o esposa. No asumir. Cuidar mucho lo que digo y cómo lo digo.

¿Cuáles son los principales retos que enfrentan las mujeres de la comunidad LGBT en México?

Sigue habiendo un reto súper grande de no poder ser abiertamente quienes son. En la sociedad y en las familias como en el trabajo. Sobre todo, en el trabajo. En el tema laboral las mujeres enfrentan muchísima discriminación y luego si te pones a ver el tema LGBT, pasa mucho más.

Eso de estarte cuidando, no poder ser quién eres, te quita mucha energía y hace que a lo mejor no puedas estar al 100 en tu trabajo. Esto puede impactar en el crecimiento que puedes tener en una empresa. La gente LGBT está preocupada por ser discriminada en su trabajo y le dedica mucha energía a eso.

¿Consideras que las mujeres lesbianas, trans, bisexuales, están suficientemente visibilizadas?

No, sí se ha hecho un gran avance en los últimos años, pero todavía falta muchísimo.

¿Qué mensaje tienes en este Mes del Orgullo LGBT+?

Yo diría que el mensaje que me gustaría dejar es que todos los que tenemos la oportunidad de ser libres como somos, que lo hagamos porque eso empodera a otras personas que a lo mejor se sienten más reprimidas o tienen miedo a ser quienes son. Les va a dar más valor para salir del clóset o ser libres.

¿Cómo quieres que te recuerden?

Me gustaría ser recordada como una persona auténtica, empática. Que ha buscado hacer un cambio en el mundo y que está viviendo en la plenitud.

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Ophelia Pastrana

Física, economista y comunicadora

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(Foto: Cortesía Ophelia Pastrana /Andrés Oyuela)

¿Cómo ha sido vivir como una persona LGBT fuera del clóset y muy visible?

Espectacular. Yo veo las diversidades más presentes en muchos lugares, por ejemplo, hay gente que es diversa con su nacionalidad, de su educación. A veces me sorprende que la gente sienta especial el tener que comunicar el que les atrae alguien, pero se les resbala el ser ingenieros orgullosos. Del otro lado, me sorprende que hay gente que se enloquece con que tú no puedes decir que eres una persona de la diversidad.

¿Cómo saliste de él en tu entorno familiar, laboral?

Fue muy fácil porque yo siempre he sido empresaria, dueña de mis propios negocios. Yo le dije a las y los empleados que, si alguien tenía un problema con que su jefa fuera mujer que, por favor, pensaran no estar en la empresa y ya, no se cuestionó, no hubo complicación.

Con mi familia, en su momento tuve que dar un poquito más de tiempo para digerir la noticia, pero hoy en día son mis aliados y quienes más apoyo me dan.

¿Has vivido discriminación laboral, social? ¿Cómo fue?

Mis problemas de discriminación no tienen que ver con que sea una persona LGBT, tienen que ver con el hecho de que sea mujer. Cuando sufro por discriminación es porque la gente piensa que las mujeres no pueden ser dueñas ni jefas.

¿Cómo trabajas para fomentar la inclusión y eliminar los prejuicios?

Mis activismos, de llamárseles así, lidian con la visibilización. Lo más importante para que la gente pueda permitir tener políticas de la diversidad es entender que en todos lados hay gente diversa.

Que la gente se percate que la diversidad existe. Ya que se den cuenta que hay gente diversa por todas partes. Entonces, van a entender por qué hay tanta gente intensa diciendo: “derechos” “igualdad” y que quiere cambiar el esquema.

¿Cuáles son los principales retos que enfrentan las mujeres de la comunidad LGBT en México?

Como mujer trans uno de mis retos más grandes es lidiar con las mujeres feministas radicales transexcluyentes, quienes desafortunadamente durante los últimos años han tomado mucha fuerza y se han encargado de decir que las mujeres trans no somos mujeres.

El otro, es todo lo relacionado con ser mujer. No tienes que ser una mujer de la comunidad LGBT para que te discriminen. Mueren ocho mujeres al día y la gente sigue pensando que esto es normal. Vivir es un reto.

¿Consideras que las mujeres lesbianas, trans, bisexuales, están suficientemente visibilizadas?

Evidentemente no, es parte del mero hecho de que como mujer tienes menos oportunidad que un hombre para todo. Se acaba de publicar la lista de Los 41+ ejecutivos LGBT, de los cuales 14% de la lista son mujeres. Ninguna es trans. Ya.

Es un tema de feminismos y no del mundo LGBT. De todos modos, hay que visibilizar muchos modos de ser mujer; hay que tenerle respeto a eso.

¿Qué mensaje tienes en este Mes del Orgullo?

Me gustaría decirle a la gente que dejen de pensar que todos somos iguales. Siento que mucha gente no entiende que la diversidad quiere decir que va a haber muchas cosas que no son como tú y hay que permitirlas, respetarlas y hasta maravillarse con las diferencias.

Hay que recalcar que todes somos diferentes y eso nos hace personas especiales, si todes somos diferentes, todes somos especiales.

¿Cómo quieres que te recuerden?

Mucha gente me tiene en esta posición de gran comunicadora y recalcar eso. Yo soy física, maestra en econometría; que me dejen ser una persona de la comunicación para mí es un gozo. Me gustaría que me recuerden como La Explicatriz, que es mi nombre de escenario. Para ser La Explicatriz, siempre arranco asumiendo que yo no sé nada de ningún tema y que puedo aprender y asumo que todo mundo también puede aprender con maravilla de la diferencia.

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Adriana Peón

Directora Comercial de Transformational Retail & Disruptors de Facebook

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(Foto: Cortesía Adriana Peón)

¿Cómo ha sido vivir como una persona LGBT fuera del clóset y muy visible?

Hay una frase que me gusta que dice que todo mundo tiene un clóset. En mi caso es muy visible, que es ser miembro de la comunidad LGBT, pero estamos en una época en que la norma la tenemos que cuestionar.

Descubrir el poder que tengo yo de transformarme lo uso yo, en mi equipo, en Facebook, y no lo podemos hacer si cada uno de nosotros no se transforma, no se reinventa.

Para mí es increíble ser mujer, pertenecer a la comunidad LGBT. Sobre todo porque me da ese conocimiento y ese poder de transformación para el grupo.

¿Cómo saliste de él en tu entorno familiar, laboral?

Fue una historia compleja. Hace 16 años, cuando me di cuenta que me había enamorado de una mujer, no existía Facebook, Google empezaba, no había un Modern Family, no había modelos que tú pudieras saber. Cuando me pasó a mí, yo no sabía que me estaba pasando. Lo conocía como lo que les pasaba a los otros, pero a los otros muy lejanos.

Yo me doy cuenta de que me estaba enamorando de una mujer, el día que mi hermano me dice que es gay. Eso es en el 2004 y yo no salí del clóset hasta casi 2010. Fue una lucha muy difícil.

Pasé seis años muy complejos de bastante oscuridad y aislamiento, que se deriva de la ansiedad de que el otro sepa.

Cuando entré a trabajar yo decía: es que si hubiera alguien aquí (LGBT). Entras en un rol mucho más junior y yo volteaba a ver y no había, aunque en la empresa que estaba se aceptaba. Cuando no lo ves, no crees que está bien.

¿Has vivido discriminación laboral, social? ¿Cómo fue?

Yo no tengo una instancia específica; he tenido mucha suerte. Mi familia me recibió bien, mis amigos me recibieron bien y he estado en ambientes laborales donde hay inclusión.

Lo que olvidamos a veces son todas las cosas que genera el lenguaje y que pueden lastimar. En esos seis años de oscuridad, cada vez que yo oía la palabra “puto”, cada vez que alguien hacía una referencia negativa hacia el colectivo es una de las piedras que tomas para tu pared.

El lenguaje excluye. Usar lenguaje neutral ayuda.

¿Cómo trabajas para fomentar la inclusión y eliminar los prejuicios?

Para nosotros en Facebook y a nivel personal, la inclusión no es opcional, es un mandato que nos tomamos muy en serio. La mayor riqueza como equipo y con los productos que construimos es incluir toda esa diversidad que hay en el mundo.

Mucha gente piensa solo en diversidad, pero no en inclusión. La inclusión es cómo te aseguras que si contrataste a esa persona, esa persona pueda crecer y se pueda desarrollar en la organización.

¿Cómo te aseguras de que se pueda generar el discurso? En Facebook nos encanta traer el discurso y la experiencia a la mesa; que gente de distintos grupos platique su vivencia de discriminación; entender desde los zapatos del otro y entrar en acción para ver cómo nosotros podemos impactar en la comunidad.

¿Cuáles son los principales retos que enfrentan las mujeres de la comunidad LGBT en México?

Estamos en este sistema patriarcal donde hay más visibilidad y representatividad masculina. La comunidad trans está fuera del discurso de negocios, pero en el discurso LGBT se habla más de eso que de la L (de lesbiana) invisible.

En la lista de los 41+Ejecutivos LGBT que fue increíble, el año pasado hubo seis mujeres, este año somos nueve de 42. No puede ser.

Tenemos tantas batallas como mujeres que algunas personas te dicen: yo ya tengo suficiente que luchar por ser mujer como para subirle. A mí me parte el corazón porque no debería de ser así. Debería haber equidad.

¿Cuáles son los principales retos que enfrentan las mujeres de la comunidad LGBT en México?

Al ser mujer y ser lesbiana, hay mucho menos visibilidad. ¿Qué pasa? Que cuando no tienes cuidado con eso, algunos esfuerzos del grupo LGBT podrían parecer muy sesgadas hacia la G, la experiencia del hombre gay y no de la mujer. Entonces, tenemos que asegurarnos que haya representatividad de todos. En esa interseccionalidad, en México hemos hecho muchísimo avance de la G y la L, pero la T, por ejemplo, está completamente invisibilizada del mundo corporativo.

¿Qué mensaje tienes en este Mes del Orgullo?

Ejercer bondad, creo que es muy complicado manejar el estrés para todos. Lo primero para que estemos bien es ejercer bondad con uno mismo. Si nosotros como líderes no estamos bien y no cuidamos de nosotros, no vamos a poder tener impacto.

¿Cómo quieres que te recuerden?

Hay algo alrededor de ser un motor y un catalizador de transformación, pero normalmente solo lo pensamos en la parte profesional o la personal. Saber cómo puedo ser yo ese catalizador de transformación tanto personal como profesionalmente en la gente.

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Morganna Love

Cantante de ópera

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(Foto: Cortesía Morganna Love)

¿Cómo ha sido vivir como una persona LGBT fuera del clóset y muy visible?

Ha sido una situación de muchísimo aprendizaje, de muchísima valentía y de muchísimo amor, también.

Ha sido mucha valentía porque ha habido muchísimos ataques de la sociedad homofóbica, que no sabe respetar los derechos de los seres humanos. Y también ha sido mucho aprendizaje porque he visto las cosas de otra manera. He conocido a muchísima gente que ha luchado por ser quién es y a mucha gente interesada en ayudar y de mucho amor. Porque he visto mucho amor fuera del clóset como mujer trans.

¿Cómo saliste de él en tu entorno familiar, laboral?

Salir del clóset frente a mi familia fue difícil para mis papás. Soy de San Miguel de Allende, Guanajuato, y no había mucha información en ese entonces. Se les cayó el mundo. Fue muy difícil para ellos aceptar que no habían tenido un hijo, sino una hija, porque no tenían la información necesaria.

Mis hermanos me aceptaron desde el primer minuto que les dije y me dijeron que no importaba nada más, que yo fuera feliz.

Laboralmente, también fue fácil. Estaba yo involucrada en la compañía de ópera donde trabajaba en ese entonces y el director, Eduardo García Barrios, resultó ser un hombre muy liberal y me dijo que yo tenía que ser feliz y que mientras yo me siguiera desempeñando también como lo había hecho, él no tenía ningún problema y que, si alguien de la compañía tenía un problema, quién se iba era esa persona.

¿Has vivido discriminación laboral, social? ¿Cómo fue?

Cuando terminó la compañía de ópera, por falta de apoyo del gobierno, yo empecé a buscar trabajo en tiendas de belleza, artículos deportivos y spas. Fue muy fuerte darme cuenta que me decían que sí, que estaba lista para trabajar ahí, pero cuando les llevaba mis papeles, que todavía no podía cambiar porque no tenía dinero, en cuanto se daban cuenta que era una mujer trans venían las agresiones y la discriminación. Me decían que no, que sus clientas o clientes no iban a estar a gusto con una mujer como yo trabajando con ellos.

¿Cómo trabajas para fomentar la inclusión y eliminar los prejuicios?

Trabajo desde mi propia trinchera. Siempre me he considerada partidista con arte. Siempre que tengo un micrófono intento levantar la voz para que respetemos, nos demos cuenta que esta sociedad no va a mejorar, no va a salir adelante si no empezamos por respetar a todas las mujeres, a todos los hombres, a nuestra niñez.

Lo que más me gusta hacer es sensibilizar a la gente; llegar al corazón.

¿Cuáles son los principales retos que enfrentan las mujeres de la comunidad LGBT en México?

Siguen siendo el machismo y la misoginia. Hasta que no erradiquemos esas faltas de respeto hacia la mujer, esas violencias hacia la mujer, no vamos a poder tener una sociedad más justa; más equitativa.

Esa problemática solo se va a resolver hablando del tema, con políticas públicas desde el Estado, educación sexual a las niñas y niños desde la primaria.

¿Consideras que las mujeres lesbianas, trans, bisexuales, están suficientemente visibilizadas?

No estamos suficientemente visibilizadas. Hay mucho miedo, pero creo que poco a poco estamos abriéndonos más. Cada vez hay más visibilización y creo que también, poco a poco, estamos ganando terreno en cuanto a proclamar todo este respeto que se nos debe dar; ganando terreno en los puestos de trabajo, en los medios.

¿Qué mensaje tienes en este Mes del Orgullo?

No debería ser un mes del orgullo, debería ser un año, un día, una semana, cada segundo, estar orgullosas de quiénes somos, de todo lo que hemos logrado, de estar vivas. Hay que ser felices, personas felices hacen una sociedad feliz.

¿Cómo quieres que te recuerden?

Quiero que me recuerden como esta mujer sonriente y apasionada, que canta increíble, que actúa increíble y que siempre levantó la voz para tener un mundo mejor; un mundo lleno de sueños hechos realidad, de libertad y de amor.

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