Mujeres

¿Y si aceptas todo lo que eres?

Cómo dejar de pelearte con tus contradicciones y empezar a abrazar todas las versiones de ti.

Durante años intenté encajar en versiones más aceptables de mí misma. Bajé la voz, escondí partes de quien era y traté de convertirme en algo diferente para pertenecer.

Redacción
Redacción

3 de junio de 2026

¿Y si aceptas todo lo que eres?

Beatriz Ticali es creadora, actriz, modelo y fundadora de In The Middle, un movimiento que nació para cuestionar los estándares tradicionales de belleza y evolucionó hacia una conversación más profunda sobre identidad, autenticidad y aceptación personal. Hoy comparte contenido sobre crecimiento personal, creatividad y autoconocimiento desde una mirada honesta, cercana y profundamente humana.

Tenía como ocho años cuando hice uno de los descubrimientos más importantes de mi vida.

Mi mamá y yo estábamos sentadas comiéndonos un helado que me había ganado por mis buenas notas en el colegio. De repente, volteé y le dije:

—Mamá, ¿tú sabías que yo soy tu hija, pero también soy hermana, alumna, vecina y amiga?

Mi mamá, entre sorprendida y feliz, me dijo:

—¡Sí, claro! Muy buena observación, mi amor.

Fue una revelación, porque entendí que cuando alguien hablaba de mí, en realidad estaba hablando de muchas personas a la vez, y todas coexisten al mismo tiempo.

En ese momento lo veía como una lista de roles. No sabía que décadas después iba a estar haciéndome la pregunta: ¿Cuántas versiones de mí puedo sostener?

Años más tarde, en un casting de modelaje, me encontré por primera vez con el mundo “real”. Experimenté la obsesión que tiene el mundo de obligarnos a elegir una sola versión de nosotras mismas y de convencernos de que tenemos que convertirnos en algo diferente para valer.

Estaba en una sala con el aire acondicionado helado, con luces blancas, una báscula y dos sillas. Estaba nerviosa y tenía frío.

Comenzó la entrevista, me tomó las medidas, suspiró y me invitó a sentarme de nuevo en la silla junto al escritorio. Dijo mil cosas y no dijo nada a la vez, y en un punto agarró valentía y me dijo: nos gusta tu cara, pero tienes que bajar entre ocho y diez kilos.

Los estándares de esta agencia se basaban en la “perfección” y, para pertenecer, o tenía que bajar de peso o subir mucho más para poder entrar a la categoría “curvy”.

Apenas escuché sus comentarios, di las gracias y fui a cambiarme para montarme en el carro e irme. Y mientras manejaba por las calles de Caracas llorando, solo pensaba en lo horrible que era vivir en el medio.

Después de mucha terapia y mucho journaling, ese momento me inspiró a crear In The Middle, un movimiento que empezó representando a los cuerpos medianos sin importar su forma ni peso. Un movimiento que revolucionó mi ciudad y que pronto se hizo conocido porque muchas personas se identificaron con vivir en el medio.

Foto: cortesía
Foto: cortesía

Poco a poco In The Middle fue expandiendo sus horizontes y comenzamos a hablar más de nuestro mundo interno.

Se convirtió en una rebelión contra la idea de que siempre tenemos que escoger un extremo. Entre la confianza y la inseguridad, entre la ambición y el descanso, entre la luz y la oscuridad, entre lo que somos y lo que todavía estamos construyendo.

Después vino Madrid, y con Madrid comenzó algo que no me esperaba: el autoconocimiento.

Yo pensaba que migrar era sólo cambiar de país, pero resulta que también es cambiar de piel y cambiar de espejo, porque cuando te vas lejos de todo lo que conoces, te quedas sola contigo.

Empecé a entender que somos muchísimo más complejos de lo que creemos. Entendí que nos encanta hablar de autenticidad como si existiera una sola versión de nosotras mismas que aceptar, cuando en realidad creo que somos una serie de contradicciones hermosas.

Podemos ser fuertes y sensibles, profundas y graciosas, espirituales y ambiciosas, valientes y asustadas. Podemos amar el silencio y ser escandalosas, querer pertenecer y querer desaparecer… Podemos ser muchas cosas a la vez.

El problema es que durante gran parte de nuestra vida intentamos negociar con nosotras mismas: esta parte sí, esta parte no. Esta sí la enseño, esta mejor la escondo. Esta la dejo para cuando tenga más confianza, esta la saco cuando estoy con ciertas personas.

Y poco a poco vamos abandonando pedazos de quienes somos para encajar. O al menos yo lo hice durante años, más veces de las que me gustaría admitir.

Me pasó en grupos de amigos, en la actuación, migrando, siempre intentando parecerme a personas que admiraba. Me pasó bajando la voz, vistiéndome diferente, suavizando opiniones y tratando de encajar en lugares donde, honestamente, nunca terminé de encajar.

Y lo más curioso es que aunque hacía todo ese esfuerzo para pertenecer, tampoco pertenecía del todo. Porque resulta que cuando escondes demasiadas partes de ti, la persona que termina desapareciendo eres tú.

Foto: cortesía
Foto: cortesía

Por eso hoy creo que aceptar todo lo que eres no es resignarte, ni conformarte, mucho menos decir "así soy y punto". Aceptar todo lo que eres es integrar, reconocer y dejar de declararle la guerra a partes de ti.

Aceptarte es dejar de negociar contigo misma y de abandonar versiones de ti para que otros se sientan cómodos

Y hermana, yo se que eso requiere valentía, porque significa mirar de frente tanto la luz como la sombra, ver lo que te hace sentir orgullosa y lo que todavía te incomoda. Verlo TODO.

Ahora que me mudé a México, mi conclusión es que crecer tiene mucho menos que ver con convertirte en alguien nuevo y mucho más con recordar quién has sido siempre.

Como en mi historia - la niña del helado ya lo sabía. Solo tardé más de veinte años en entender lo que intentaba decirme: que no somos una sola cosa y nunca lo hemos sido. Y que tal vez la paz llega cuando dejamos de elegir entre nuestras versiones y empezamos a abrazarlas todas.

Porque al final, el reconocimiento más importante no viene de afuera: viene de poder mirarte al espejo y decir:

"Te veo completa. Sin editarte, sin fragmentarte y sin pedir disculpas por existir exactamente como eres.”

Puedes encontrar a Bea en Instagram como @bea.usted, donde comparte reflexiones sobre identidad, creatividad, bienestar y el arte de construir una vida más auténtica.

Connect with us

Follow Dalia on social media to stay updated with our latest content and events