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Isabel Rojo

En algún momento de nuestras vidas hemos tenido que estar al frente del escenario. Tal vez de forma figurada, cuando tuvimos que hablar en el cumpleaños de nuestra abuelita, o de forma explícita en un auditorio frente cientos de personas. Sin importar cuál haya sido la ocasión, todos sabemos que cuando tenemos el reflector encima, nuestra presencia se ilumina y nuestra voz resuena… para bien y para mal.

Aprender el arte de hablar en público es la diferencia entre aprovechar estas ocasiones para influir y conectarte con otras personas o causar oposición y rechazo.  En cualquiera de los extremos, difícilmente pasamos desapercibidos. Por eso muchas personas evitan estos momentos para no arriesgarse. Sin embargo, también dejan pasar la posibilidad de compartir sus ideas, conocer a otras personas y transformar su entorno.

En el mundo laboral actual, esta habilidad es fundamental para conseguir un aumento, cambiar de trabajo, vender una idea, proponer un proyecto o buscar financiamiento. La buena noticia es que, como toda habilidad, se puede desarrollar y fortalecer. Aquí te compartimos algunos tips que seguramente te serán de utilidad para que la próxima vez que estés al frente del escenario te hagas escuchar fuerte y claro.

PLANEA

Domina el tema: Parecería obvio pero para poder hablar de cualquier tema debes conocerlo bien. Por lo menos lo suficiente como para responder preguntas y contrastar opiniones. Así que antes de hablar en público, documéntate, investiga qué han dicho otros sobre el tema, cuáles son las estadísticas más recientes y, si es un tema controvertido, averigua cuáles son los puntos de conflicto. De esta manera estarás preparado incluso si tuvieras que hacer un discurso improvisado.

Conoce a tu audiencia: No importa si es un pitch de ventas, una conferencia o una reunión de amigos; si sabes a quién te diriges puedes prepararte mejor, enfocar tus palabras y construir el clima adecuado para compartir eso que te apasiona con tu audiencia. Si es un foro planeado investiga quiénes están convocados, si todos comparten el mismo idioma o si hay algún tema sensible que debas evitar o abordar con cuidado. Si es un foro improvisado puedes hacer preguntas al público para situar si hay distintos grupos y qué tipo de cosas podrían interesarles.

Posiciona una sola idea. Un tema puede abordarse desde múltiples perspectivas, pero dependiendo de tu objetivo de comunicación, sabrás qué ángulo explorar y cómo preparar tus argumentos. La diferencia entre hablar y comunicar radica en cómo construyes tu ‘idea fuerza’ y cómo diseñas el efecto que quieres provocar en tu audiencia. Chris Anderson, nos comparte en este TED Talk que una parte fundamental de cualquier TED talk es sembrar curiosidad en tu audiencia y acompañarla, un argumento a la vez, a descubrir las respuestas.

planea

ENSAYA

Empieza por el espejo. Practica lo que vas a decir en tiempo real. Toma un cronómetro y mide el tiempo que te toma cubrir cada parte de tu plática. Si debes hacer pausas o enfatizar alguna parte, asegúrate de incluirlas en estos ensayos. Y grábate. Una nota de voz puede ser suficiente para darte cuenta de que tal vez le das demasiado tiempo a la introducción y poco tiempo al desarrollo o si la cadencia y flujo de tu discurso se rompe en algún momento.

Si ya ajustaste estos detalles, estás listo para hacer pilotos con una audiencia amistosa pero real. Pídele a personas de tu confianza que vean tu performance. Esta vez desarrolla tu presencia escénica también. Esto no es nada complicado pero muy importante. Camina por el escenario, familiarízate con el espacio e interactúa con las ayudas visuales que quieras usar como presentaciones, objetos, clips de video o audio, etc. Al terminar pide que te compartan cuál fue su experiencia y su retroalimentación. Esto te va a ayudar a darle los últimos ajustes a tu discurso y a sentirte cómodo con él.

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EN ESCENA:

Llega por lo menos media hora antes de tu presentación para conocer el lugar, preséntate con las personas que coordinan la parte técnica y si hay ponentes presentando antes de ti, escúchalos y ve cómo se desenvuelven en el escenario. Tal vez hacen o dicen algo interesante que te sirva como introducción para hacer más fluido el paso de una plática a otra.

Si los nervios te traicionan, respira hondo y saca el aire lentamente. Esto ayudará a que tu ritmo cardiaco se normalice y que disminuya la sensación de asfixia. Una vez que el show haya comenzado recuerda hacer contacto visual con los asistentes y cuida no apresurar el paso para evitar olvidos o equivocaciones.

Ten a la mano tarjetas con las pistas que te permitirán acordarte de la información si es necesario, pero no te pares frente al público a leer. Al finalizar, es recomendable abrir un espacio para preguntas y respuestas para aclarar dudas.

Éstos son tan solo unos tips que pueden ayudarte a tu preparación para este momento. Si quieres un programa completo con nuestros expertos, inscríbete al workshop  de public speaking que hemos diseñado para ti.

Recuerda que hablar en público se hace más fácil en la medida que lo practicas. Así que aprovecha cualquier oportunidad que tengas para sentirte más cómodo contigo frente a los reflectores y pulir tu discurso. Pon en práctica estos tips y compártenos cómo te va.