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Isabel Rojo

Especialista en Comunicación

En el sector privado, en el sector público, en el emprendimiento y en nuestra vida diaria estamos frente al reto de diseñar nuevas formas de ser y de hacer. Pero, ¿por dónde empezar? ¿Cómo replantear nuestro liderazgo para conformar equipos adecuados para los nuevos retos?

Para explorar estas preguntas entrevistamos a Daniel Granatta, futurista. Él ayuda a compañías de diversos tamaños a “pensar más y mejor en el futuro, para tomar mejores decisiones de negocio en el presente”. Además, es coordinador del módulo de Creatividad del Master en Internet Business de ISDI México y speaker en Dalia Empower.

I: ¿Por qué llamar a tu plática Cuatro amigos que quieren cambiar el mundo?

D: Originalmente mi charla era acerca de lo que los hombres podemos aprender del feminismo pero cuando me invitaban a dar conferencias la gente se asustaba con el nombre así que decidí hacer una propuesta más atemporal, con menos voltaje y más incluyente. Hablar no solo alrededor del feminismo, sino de la importancia de la diversidad que toca muchos niveles.

De ahí surgió el nombre de la plática que daré en Dalia Empower: “Cuatro amigos que quieren cambiar el mundo”. Históricamente, cuando cuatro amigos se juntan con un propósito, cosas importantes suceden. Se crean partidos políticos o bandas de rock. Es una forma de hacer un homenaje a lo que sucede cuando hay complicidad y se unen voluntades y ambiciones a favor de una idea con la intención de hacer un cambio.

Esta reacción ante mi plática sobre feminismo también me ha hecho pensar que los hombres podríamos aprender algo de este movimiento y apoyarnos más. Es necesario redefinir qué es ser hombre,  porque la masculinidad como la entendemos hoy es muy frágil y ya no funciona. Nos toca hacer un análisis hacia atrás y hacia adelante de lo que significa ser hombre ahora.

Estamos en crisis y no sólo en ese sentido. El orden establecido de las cosas ya no da más. Necesitamos un liderazgo distinto porque si no aprendemos a surfear los cambios, el agua nos cae encima. Algunas empresas sobreviven a costa de sus empleados, aunque el mundo y la historia nos han mostrado que ya no es cierto que el fin justifica los medios. No podemos sostener la mentalidad de que todo debe ser monetizable. Si no entendemos las relaciones humanas y el impacto de nuestras acciones, no vamos a llegar a ningún lado.

La tecnología, desde la invención del fuego hasta el uso de la inteligencia artificial, ha implicado cambios en la forma de relacionarnos. Esto nos obliga a pensar en una visión más holística del liderazgo que no tiene que ver con decir qué hacer, sino con la capacidad de formar a otros. Ser un mentor que guíe y acompañe a otros a ser mejores.

I: Daniel, tú eres ingeniero, antropólogo, publicista, hijo de inmigrantes y ahora un español que vive en México. ¿Cómo ha influido esto en tu propuesta sobre diversidad y en tu vida laboral?

D: Yo fui muy afortunado de salir de mi país. Cuando llegué a México llegué a vivir a Saltillo. Si hubiera llegado a la Ciudad de México habría podido mantener mi españolidad, pero en Saltillo, no. Te tienes que adaptar. Llegar un lugar nuevo te da la posibilidad de hacer zoom out y ver las cosas desde una perspectiva distinta. Cuestionarte si las cosas pueden ser de otra manera te lleva a descubrimientos interesantes que replantean lo que otros asumen como verdad y abre la posibilidad de que las cosas sean distintas. Por ejemplo, en la ciudad tiene prioridad el carro, pero nadie se pregunta cómo se mueve alguien en silla de ruedas.

Por otro lado, replicar la visión del status quo te hace ciego a una realidad mucho más amplia. Por ejemplo, el mundo de la programación aún está dominado por hombres blancos, heterosexuales que no saben qué es ser acosado. Por eso, cuando se crea nuevo software esta miopía puede crear más problemas que soluciones.

I: ¿Tú consideras que las mujeres que están en puestos de liderazgo tienen una responsabilidad adicional de promover la igualdad?

D: Cuando cualquier persona llega a un puesto nuevo debe pensar: ¿Cómo abro nuevas oportunidades? No por ser mujer, sino por trazar un camino y dejar un legado. Mientras más arriba, más cuidadosos debemos ser con quienes no están en el mismo lugar. Eso es usar el poder de decisión para el bien, no solo de otras mujeres, sino de todos los individuos.

Esta perspectiva es opuesta a la inercia de muchos lugares en donde eres “invisible until you fuck up”. La gente invisible sigue ordenes y no hace ruido para no perder el trabajo. Ese liderazgo no tiene sentido en esta época.

Alexandria Ocasio-Cortez, por ejemplo, está haciendo un trabajo magistral defendiéndose de los que le tiran en el gobierno de Estados Unidos. Su contexto le da una perspectiva distinta desde la que responde y se hace visible con símbolos y códigos que pesan y son parte del imaginario de la gente. En la posición que tiene está usando su voz para manifestarse y cambiar las cosas.

I: ¿Qué podemos esperar en el futuro y cómo podemos prepararnos?

D: Existe una preocupación por la llegada de la automatización y la inteligencia artificial al contexto laboral, pero lo único que se puede hacer para que una máquina no te quite la chamba es ser creativo. La única solución ante la incertidumbre es la creatividad porque ahí es donde viven las respuestas. Hoy es necesario abrazar a la incertidumbre como modelo de negocio.

Lo que una máquina no puede sustituir es lo que te distingue. Esa visión particular que nadie más tiene. Si ejerces tu unicidad te darás cuenta de que siempre hay alguien que te escuche. Yo soy hijo único de padres inmigrantes. Fui un niño introvertido y siempre me sentí fuera de foco, un misfit. Pero eso era lo que me hacía diferente y único.

Esta es una diferencia importante para armar equipos en esta época de incertidumbre. Cada vez encajamos menos en las descripciones de puesto que publican los reclutadores. Una persona es interesante por quién es y el potencial que tiene, no por los skills que sabe. Esos los puede aprender. El reto ahora para los líderes es ver a una persona más allá de su profesión. Esta forma de reclutar también construye equipos diversos.

Para crecer, las empresas deben incomodarse. Todavía están muy envueltas en capas de ego. Necesitan vivir la diversidad para hacerse las preguntas incómodas y llegar a lugares donde no están llegando.

Por eso es importante tener encuentros como éste, en los que juntos pensemos cómo podemos cambiar al mundo. Tal vez juntos o cada quien por su lado explorando cosas que se pueden hacer para vivir mejor.

Daniel dará la plática Cuatro amigos quieren cambiar el mundo, el próximo 23 de enero en Dalia Empower. Si quieres asistir reserva tu lugar aquí

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Acerca de Daniel Granatta

Daniel Granatta es futurista, labor mediante la que ayuda a compañías de diversos tamaños a pensar más y mejor en el futuro para tomar mejores decisiones de negocio en el presente. Entre sus clientes actuales se encuentran: Kellogg Co, CENTRO, A&E Entertainment, NBC Universal, Clowdertank, Segunda Mano, Lady Multitask, Lenovo, Bancolombia o 7-Eleven. Además, es actualmente el coordinador del módulo de Creatividad del Master en Internet Business de ISDI México.

Trabajó durante muchos años en publicidad en agencias como Grupo W, JWT, donde fue Director General Creativo, o Flock, donde inició un movimiento que buscaba un cambio disruptivo en la forma de hacer publicidad en la industria mexicana, mediante la intersección de tecnología y marketing.

En su faceta como publicista, Daniel ganó todos los premios del mundo de la publicidad. Ha sido jurado en gran cantidad de festivales. Granatta también es conferencista, escritor de libros y columnista en diferentes revistas y blogs. Es instructor en universidades y escuelas en España, Estados Unidos, Colombia y México.