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Inspiring Women Q&A: Ana de la Reguera, productora y actriz


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La protagonista de Ana habla sobre cómo enfrentó recientemente la misoginia en su contra; cómo se motiva para ser productiva y su mayor inseguridad. (Foto: Cortesía Ana de la Reguera)

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CIUDAD DE MÉXICO. La actriz y productora Ana de la Reguera reveló su mayor inseguridad en el más reciente episodio del podcast Dalia Talk de Dalia Empower.

En la última sección del episodio La delicia de llegar a los 40, Ana respondió nuestro nuestro Inspiring Women Q&A, la dinámica de pregunta-respuesta que todas la protagonistas del podcast están contestando y en la que dejan al descubierto detalles personales como su mayor batalla interna y el momento en que eligieron la valentía por sobre el confort.

Te dejamos las respuestas de Ana de la Reguera, quien lanzó recientemente la serie autobiográfica Ana. Para escuchar toda su charla sobre su experiencia de ser mujer, actriz y llegar a los 40 años, escucha el programa completo.

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Inspiring Women Q&A

¿Cuándo fue el día más reciente en que elegiste la valentía en vez del confort?

Hace dos semanas en un tuit que puse hacia Horacio Villalobos. Cuando salió Ana y salieron las reseñas y las críticas de Ana, todas fueron extremadamente positivas y estoy sumamente agradecida. Él fue la única persona que me acabó.

Sale en un programa a decir que la serie era espantosa, que yo había hecho el ridículo. Eso no me importa, que haya criticado la serie. Pero habla, específicamente, de mi apariencia diciendo que ya me veo vieja, que me veo patética, que ya se me fue el tren, que soy una analfabeta y que nunca aprendí a hacer comedia. En ese momento no quise hacer nada porque no quise oscurecer todo lo positivo con algo negativo, con solamente alguien que estaba hablando mal de la serie. Entonces preferí quedarme callada.

Hace dos semanas, cuando sucedió lo de Chumel Torres. Amanditita salió a decir que Horacio Villalobos llevaba años burlándose de su apariencia y diciéndole: enana, india. Un amigo me habló para decirme.

Ahí, salí de mi zona de confort porque yo no quería meterme, porque es muy fuerte lo que la gente te dice y sabes que es muy complicado porque vas a enfrentarte a mucho hate, mucho odio, mucha violencia verbal. Pero dije que no puedo dejar a una compañera que está siendo muy valiente, cuando a mí me acaba de pasar hace un mes. No puede ser que en 2020 este hombre haya dicho esto de mí y que siga teniendo un programa de televisión y que nadie le haya dicho nada.

Yo salí con Amanditita a decirle que estaba con ella y a contar lo que había pasado. La mayoría son cosas positivas, pero de los dos mil comentarios, poco menos de la mitad son de hombres misóginos como él, diciéndome que de qué me quejo si me está diciendo la verdad; que ya estoy ruca y se me fue el tren.

Ése es el problema. Yo no quiero quitarle el trabajo a nadie; que despidan a nadie de la televisión. Yo solo quiero asentar un precedente y que sepamos que ya el mundo cambió y no se puede hablar así de nadie en televisión. Que estas personas se escudan en la comedia; él, en que es gay, para hablar así de las personas.

Necesitamos el humor negro y la crítica. Él puede decir lo que quiera de mi serie, que está espantosa y se vomitó, pero no puede hablar así de la apariencia de una mujer. Ir hacia mi persona y no hacia mi trabajo. Y lo hacen todo el tiempo.

Ése fue el último momento de valentía que tuve. Fue muy incómodo. Te ves en todos los programas a los que nunca quisiste estar ligada porque yo nunca estoy en chismes ni escándalos, y menos me quiero rebajar a estar en un escándalo con un cuate que ni siquiera veo sus programas. Pero para mí era más importante salir a defender a mi género, a las mujeres, y no fomentar más la violencia. Es muy triste porque no pasó absolutamente nada.

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¿Cuál es tu mayor batalla interna y cómo la libras todos los días?

Yo creo que tomar decisiones saludables en mi vida en cuanto a la comida y el ejercicio. Soy muy floja y son estas batallas todo el día.

Y de ser productiva, me considero muy productiva, pero todo el día estoy en esa batalla, quiero quedarme todo el día echada y ver una serie. Quiero estar en redes sociales tonteando. Es de: deja el teléfono; deja la distracción; ponte a leer; ponte a hacer ejercicio. Puedes hacer algo más productivo con tu vida. No pierdas el tiempo. Sí es una batalla de todos los días.

En el teléfono viendo las fotos, stalkeando gente, que es lo que hacemos todos. A la exnovia del novio. Decir: ya, deja el teléfono. Son batallas de todos los días para mí.

El decidir hacer algo mejor con mi vida que el quedarme sentada en un sillón, viendo redes sociales, comiendo, no haciendo ejercicio, no moviéndome o no fomentando mi salud. pero la verdad es que todo eso cuesta, debes tener mucha fuerza de voluntad.

¿Cómo eliges a las personas con las que te sinceras y abres tu corazón?

No elijo a nadie. Siempre le abro el corazón a todo el mundo. Todo mundo te puede lastimar. Me parecería muy frustrante estar cuidándome todo el tiempo de: a éste sí le digo; a éste no le digo; a éste sí le abro mi corazón. Ábreselos. ¿Qué te va a pasar si se los abres? Te pueden lastimar, te pueden traicionar. Who cares? Mal por él.

Si siento que estoy conectando con alguien, así lo haya conocido en ese momento, le voy a abrir mi corazón y seguramente le voy a contar algo súper personal y no me importa en lo absoluto que a lo mejor lo utilice en mi contra después. Me vale todo eso.

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¿Cuál ha sido tu mayor inseguridad y cómo la has manejado?

Yo creo que toda la vida me he sentido que no he estado suficientemente estudiada porque fui muy mala estudiante y después, el bachillerato, lo terminé abierto. De hecho, compré algunas materias, corruptamente, porque no pasaba matemáticas ni geografía.

Realmente dejé la escuela. Como a los 16 o 17 años la empecé abierta. Luego me fui a estudiar a la Casa del Teatro en Veracruz y al CEA. Ahí fui una gran estudiante, pero como me fue muy bien, me adelantaron un año, empecé a trabajar a los 19.

Siempre he sentido que me ha faltado más preparación académica. Siempre lo sentí. Siempre me da mucha inseguridad no haberla tenido.

Yo lo compenso con que soy extremadamente intuitiva y siempre me he sentido un alma vieja. Tengo mucha intuición y lo compenso juntándome con gente mucho más chingona que yo.

O sea, yo me les pego.

¿Cuál es tu poder y cómo lo usas?

Mi poder es ser una persona agradecida y el ser una persona compasiva con la gente. Nunca he pensado que así utilizo mi poder o no. Eso me abre muchas puertas. Soy poco rencorosa. Perdono muy fácil y eso me abre muchas puertas.

No lo utilizo como poder, pero sé que soy compasiva y agradecida.

Lo que sí tengo muy claro es que trato de nunca hacer mal a nadie porque siento que se me va a regresar inmediatamente. Siempre que he sentido envidia o he hecho, alguna maldad, la veo cómo se me regresa inmediatamente. Entonces, no es por buena persona, es porque la vida me lo va a cobrar y sé que me lo va a cobrar.

Por lo menos, trato de no ser mala onda con nadie. La vida es una ruleta y no es por buena persona, pero siempre pienso: esta persona que es el asistente de dirección hoy, mañana seguramente va a ser el director y no me conviene ser mala onda porque me puede dar trabajo.

Y me ha pasado. No sabes cuántas veces. Es impresionante. Eso sí lo hago estratégicamente. Eso es no, mañana esto se me puede revertir y no quiero.

Escucha el podcast completo: La delicia de llegar a los 40