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Ideas para que la recuperación económica de México incluya a las mujeres


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Foto: Pixabay

Si la tasa de participación económica femenina fuera igual que la masculina en México, se generaría lo equivalente a 70% del PIB en 2025.

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CIUDAD DE MÉXICO. A lo largo de los últimos meses reportes de instituciones y gobiernos han evidenciado que la pandemia ha afectado con mayor fuerza a las mujeres y se han hecho llamados a los gobiernos a que en sus planes de recuperación económica se implementen políticas enfocadas a ellas no solo para impulsar la inclusión sino para acelerar la recuperación.

¿Cómo lograrlo?¿Qué medidas deben incluirse y cómo implementarlas?

De acuerdo con la consultora McKinsey, tomar medidas ahora mismo en pro de la igualdad de género puede agregar 13 billones de dólares al Producto Interno Bruto Mundial para 2030, refiere.

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Con base en una estimación también de la consultora McKinsey, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha señalado que si en México, la tasa de participación económica femenina fuera igual que la masculina, se generarían hasta 810 mil millones de dólares adicionales en 2025, una cifra equivalente a 70% del PIB.

“Es crucial que estos esfuerzos sustanciales (planes de reactivación económica) tengan en cuenta las funciones, contribuciones y restricciones económicas específicas de las mujeres y que aprovechen al máximo esta oportunidad para situarla en el centro del diseño de las inversiones en aras de una recuperación sostenible”, ha alertado ONU Mujeres.

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Naciones Unidas estima que 527 millones de mujeres en el mundo trabajan en los cuatro sectores más afectados por la crisis sanitaria mundial: turismo y alimentación; inmobiliario, empresarial y administrativo; manufactura y comercio mayorista y minorista. Esto equivale a 41% del empleo femenino total frente a 35% del empleo masculino total.

Además, de 740 millones de mujeres que trabajan en la economía informal, 42% pertenece a esos sectores, frente a 32% de hombres.

Por otra parte, el trabajo de cuidados en el contexto pandémico está resultando ser un obstáculo para que las mujeres se reincorporen al mercado laboral o se mantengan dentro, de acuerdo con varios reportes a nivel global.

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¿Qué está haciendo México?

Hasta ahora el gobierno federal ha presentado dos planes para reactiva la economía, uno en abril y otro en octubre, aunque originalmente éste último debía haberse lanzado antes de la pandemia, enero.

No obstante, estos dos planes han sido señalados como carentes de perspectiva de género y de iniciativas específicas dirigidas a las mujeres.

Y lo mismo sucede con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación de 2021, que la noche del 11 de noviembre pasó el último filtro con la aprobación del Pleno de la Cámara de Diputados.

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Aunque, a decir verdad, este escenario no se da solamente en México. La ONU también a advertido que pese a que el potencial de la población femenina es crucial para la recuperación, falta claridad en los paquetes económicos de países del G20 y otros ajenos al ese grupo.

¿Qué hacer? Algunas propuestas

Gabriella Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base, asegura que pese a la gravedad de la crisis económica que atraviesa el país, hay acciones que pueden implementarse con el objetivo de garantizar una reactivación económica incluyente.

“Más que un enfoque de género, el gobierno tiene la urgencia de concentrarse en los sectores específicos más afectados y, al interior de la República, los estados más afectados. Todo con el fin de atender a los más vulnerables. No es eficiente dirigirlos a mujeres, sino a la crisis sanitaria y a los sectores afectados”, explicó.

Gabriella Siller Siller propone

2 Reestructurar el gasto públicoclica dirigida a la industria de servicios, una de las más golpeadas por los efectos de la pandemia y justamente donde es mayoritaria la presencia de mujeres.

2 Reestructurar el gasto público en vista de que no cambiará la política de austeridad que implementó el gobierno federal desde el inicio de su administración en 2018, pese a que ésta va en contra de las posturas financieras más favorecedoras para enfrentar una crisis.

3 Redireccionar recursos de los proyectos de infraestructura (Santa Lucía, Tren Maya y Dos Bocas), "porque no por el hecho de generar un empleo en construcción en zonas específicas, ayudas a quienes más trabajos perdieron en zonas más marginadas del país”.

4 Identificar el perfil demográfico de las personas que no han podido reincorporarse al mercado laboral para, a su vez, entender por qué y facilitar su regreso. Por ejemplo, estudios han estimado que las mujeres están abandonando sus trabajos ante la necesidad de cuidar a familiares en casa.

“Hemos visto la eliminación de muchas cosas como guarderías y estancias infantiles. Así como la eliminación de fideicomisos, que reducirá la participación de mujeres en espacios de ciencia, investigación y tecnología. Esto afecta más a mujeres porque mucho del trabajo no remunerado es hecho por mujeres”, mencionó la economista.

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5 Crear redes de apoyo para los más vulnerables en un segundo momento. De acuerdo con Siller, éstas tendrían que tejerse con miembros de organizaciones civiles y empresarios, "porque no se ha dado una respuesta conjunta y todos tienen una responsabilidad en el actuar para proteger a los más vulnerables”, dijo.


Carlos Brown propone

Para Carlos Brown, economista y codirector del SUR Instituto del Sur Urbano, no se trata de una sola crisis, hay "al menos tres crisis: sanitaria, económica y de cuidados".

Esto explica que un sector históricamente relegado -como las mujeres- sean las más afectadas en esta coyuntura, menciona.

1 Proactividad de gobiernos estatales y locales.
“Hay una falta de respuesta del gobierno federal, pero también de gobiernos de estatales porque cuando hay una crisis económica como ésta, en la que el PIB cae tanto, hay un impacto fuerte a la población”, apuntó Brown.

Detalló que la incapacidad o negligencia de los gobiernos estatales de incrementar los niveles de recaudación, impide contar con los recursos necesarios para dar una respuesta a una crisis compuesta.

"Los municipios conurbados también tienen una responsabilidad específica que tiene que ver con falta de servicios públicos de calidad y movilidad. No tienen hospitales en donde [las personas] puedan atenderse y además se desplazan tres horas diarias para percibir sueldo equivalente a un salario de dos salarios mínimos".

Carlos Brown asegura que los gobiernos locales pueden dar respuesta inmediata a necesidades básicas, pero en México no tienen capacidad ni tienen recursos propios debido a que reciben partidas del gobierno federal en lugar de generar sus propios recursos.

2 Una reforma fiscal contracíclica y contraer deuda
“Se necesita de cierta capacidad estatal, la cual está determinada con el margen de acción que dan las finanzas públicas. Y en particular en el tema de los cuidados, este margen debe ser adicional, pues es una de la discusión que aún se tiene en la sociedad: ¿Qué hacemos con los cuidados no remunerados?”, dijo el economista que también cofundó la organización Utopías Libres.

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3 Restituir mecanismos para el trabajo de cuidados como estancias y guarderías

Menciona que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado que la familia es la institución de seguridad social más importante, hecho que obstaculiza el regreso a la fuerza laboral de millones de mujeres que se tienen que hacer cargo de cuidados y otras funciones en el hogar sólo por esas asignaciones arbitrarias atribuibles al género.

“La familia no es un ente homogéneo. Son las mujeres quienes las dirigen y mantienen. Son también mujeres quienes han perdido más empleos con una proporción de 6 de 10 empleos en total (4 solo hombres). Son mujeres también quienes menos empleos han recuperado, pues 7 de 10 han sido para hombres”, señaló.

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El IMCO propone

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) emitió en septiembre pasado una serie de recomendaciones para acelerar la presencia de mujeres en el proceso de recuperación económica:

1 Avanzar hacia la creación de un sistema universal de cuidados infantiles.

2 Ampliar el esquema de licencias de cuidado. Hoy ya están en la agenda legislativa puntos como: ampliar la licencia de maternidad a 14 semanas; crear la licencia de paternidad y las licencias para atender eventualidades críticas de carácter médico familiar. Pero a raíz de la pandemia, ha surgido la necesidad de otro tipo de licencias, como el acompañamiento a hijos por motivos escolares y las licencias por aislamiento a portadores de COVID-19.

3 Incentivar la adopción de políticas corporativas de integración vida-trabajo con el objetivo de que los colaboradores puedan compaginar sus necesidades personales con las exigencias del trabajo. Trabajo flexible o días personales con goce de sueldo, son algunos ejemplos.

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4 Escalonar el regreso a clases presenciales. El inicio de ciclo escolar 2020-2021 se dio cuando varios sectores ya estaban en actividad presencial y eso ha generado una crisis de cuidados. Cuando la epidemia esté controlada, debería existir un plan escalonado de regreso a clases presenciales con base en las zonas con menos casos y en las edades, empezando por los más pequeños.

5 Diseñar programas sociales prioritarios para mujeres trabajadoras de grupos vulnerables como seguros de desempleo, créditos y otras modalidades de transferencias directas a madres solteras, familias en la línea de pobreza, mujeres de zonas rurales, madres adolescentes y mujeres en situación de violencia.

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