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El valor del silencio en tiempos de pandemia y discordia


silencio - Kristina Flour / Unsplash
Foto: Kristina Flour / Unsplash

Hoy más que nunca vivimos alterados por la hiperconexión y el 'ruido'. ¿Te estás dejando llevar por la vociferación?

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CIUDAD DE MEXICO. La pandemia; el miedo y la incertidumbre sobre el porvenir; noticias malas, y una sociedad agraviada expresándose sobre sus políticos en redes sociales... Es caos y ruido, y en medio estás tú. ¿Te dejas arrastrar por la vociferación o trabajas en tu equilibrio?

Alejandra Ortiz, instructora de Yoga, y Miguel Ángel Pérez, psicólogo espiritual, coinciden en el valor del silencio -de la boca y de la mente- en estos tiempos, pues es imprescindible para tomar decisiones, sanar el dolor o dejar que fluya el pensamiento creativo.

No obstante representa un desafío personal, ya que hoy más que nunca vivimos alterados por la hiperconexión y el ruido, los cuales nos confunden y nos conducen a tomar decisiones impulsivas y erradas, y a ignorar nuestras emociones.

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En el silencio renunciarás a la crueldad

Para Alejandra, mercadóloga e instructora de Yoga en el sitio @aaoyoga, el silencio te permite entrar en un conversación contigo y hallar las respuestas que quedan ahogadas por el ruido a tu alrededor.

Al silenciar tu mente e ir a tu interior, puedes aumentar tu asertividad para analizar situaciones y conflictos, y generar soluciones e ideas creativas para enfrentarlos.

“A pesar de sentir ruido físico porque tal vez pasó el tamalero, ladró el perro, gritó la vecina, lo importante es la introspección. La ciudad siempre es un caos, pero la idea es escuchar tu silencio, escuchar tu interior y, al final, eso te va enseñar a escuchar más a los demás, a comprender a los demás”, dice.

Miguel Ángel Pérez, psicólogo espiritual, comenta que el silencio permite aprender a mirar los pensamientos y a escuchar las emociones; a identificar tus carencias y necesidades, y por lo tanto a cuidarte y a dejar de ser cruel contigo. Porque así es: el ser humano, en general, se descuida y se trata muy mal a sí mismo, explica el terapeuta.

“Si yo no hago eso (hacer silencio y escuchar por dentro), cuando salga o interactuar con gente, me voy a encontrar con personas que me van a mostrar justo lo que no estoy viendo en mí, y pueden ser sentimientos de enojo, tristeza, frustración, desesperación”, añadió.

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El dolor detrás de la beligerancia en redes

Miguel Ángel Pérez explica que hoy existe una clara tendencia: las personas desahogan en internet las emociones que no se permiten tocar, vivir y sanar en su vida diaria.

Al no permitirse esa acción, viven con un dolor emocional que buscan apaciguar de una manera u otra. Hoy las redes sociales se han convertido en uno de los vehículos para ello.

Entonces, las personas pasan mucho tiempo en las redes, buscando la satisfacción a una carencia.

“A través de estas [redes sociales] nos deshacemos de esos miedos, inseguridades y enojos. Cuando no sabemos utilizar [esas emociones], provocamos lo que queremos evitar”.

Eso es justo lo que ocurre en las discusiones en internet sobre algún tema político, señala el terapeuta, pues lo que una persona no se atreve a vivir como el enojo o la ira, termina señalándolo en otros.

Bajo esa dinámica, las personas se identifican mutuamente con sus carencias y se llegan a enganchar. Entonces, las discusiones se vuelven infructuosas. Creemos que resolverán algo, pero solo alimentarán resentimientos e inseguridades.

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Escúchate y abrirás tus oídos a los demás

Alejandra subraya otra ganancia de guardar silencio e ir hacia dentro: aprenderás a conectar con los demás y esto se traduce en mayor empatía.

Y es que guardar silencio no significa que debas aislarte, sino saber convivir con el ruido, con el entorno, y no engancharte con los demás en ambientes hostiles.

“Me pasó con una clienta que su pequeño no le permitía hacer la meditación. La movía, le decía que no lo hiciera, pero al final ella hizo a su niño parte de su meditación. Le dije: Conviértelo en parte de tu entorno. No se trata de que digas que en tu casa nadie grite, nadie hable. Es imposible apagar los ruidos que no puedes controlar”.

La introspección entonces te debe llevar a la comprensión y empatía hacia tu exterior. No obstante, la gente hoy está lejos de ella, dice la instructora. Un ejemplo, es la ridiculización, los juicios sumarios o linchamientos en redes sociales sobre temas como el virus de COVID-19, los feminicidios o la violencia en general.

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5 minutos para tu bienestar

Guardar silencio también te ayuda a cuidar tu salud mental y, en tiempos de pandemia, es primordial.

Pero debes practicar y eso implica que reserves un momento de tu jornada para dirigir tu atención hacia ti. Se trata de estar en una posición cómoda, guardar silenció, cerrar los ojos, mirar tus pensamientos y dejarlos ir. Y también escuchar tus emociones y sentirlas.

“Yo le digo a mis pacientes que se sienten, respiran y traten de sentir los latidos de su corazón. Y en la medida que les cuesta más, es un indicador de que los pensamientos siguen ahí, haciendo ruido, y les impide concentrarse para saber si sienten dolor, angustia o alegría”, agrega Pérez.

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Alejandra recomienda dedicar cinco minutos al silencio y a la meditación; “respirando y solo existiendo”. Cuando llegue un pensamiento, no trates de borrarlo o controlarlo; míralo y déjalo ir. Así, tu mente se irá aquietando poco a poco, pero nunca intentes forzarla

La meditación puede ayudar además en caso de estrés, depresión y ansiedad, de acuerdo con la instructora.

“Invito a tus lectoras que traten de hacer meditación. Es algo muy bonito. No importa si no es Yoga; no depende de las creencias de cada quien. Lo importante es que busquen un momento para orar, para agradecer, para estar en silencio, para pedir. Cada quien tendrá su método, pero lo importante es tener esa platica contigo mismo. Cada quien lo puede acomodar a sus creencias y necesidades”.

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