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¿Cómo puedes actuar ante un hostigamiento o acoso sexuales?


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Abogadas, psicólogas y terapeutas ofrecen una guía para reconocer, afrontar y denunciar hostigamiento o acoso sexuales.

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CIUDAD DE MÉXICO. “Déjalo así, no te metas en problemas. Dañará tu carrera. Te van a ver como una conflictiva”. Esas son algunas frases que dan vueltas en la cabeza de una mujer que es hostigada o acosada sexualmente, al debatirse sobre qué hacer: denunciar a su agresor o dejar pasar la violencia de género que está viviendo.

No obstante, tomar esa decisión implica emociones y pensamientos complejos que la víctima debe procesar y superar. Eso lleva tiempo en la mayoría de los caso. Y representa, además, solo un primer paso para enfrentar a un agresor.

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Vence la culpa, el miedo y la incredulidad de la sociedad

Para actuar ante un agresor, es preciso que la víctima identifique primero de manera plena que vive violencia sexual, que puede levantar la voz y que existen mecanismos para que lo haga.

La terapeuta Cecilia Bocanegra, de la organización Origen que brinda atención a la mujer y la familia, comentó para Dalia News+Media que, incluso, cuando deciden denunciar, las víctimas se encuentran en un estado de confusión porque su mismo agresor las lleva a sentirse inseguras de sí mismas e incapaces.

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Alejandra Padilla, de la organización civil Recrea -que brinda consultoría y acompañamiento para crear espacios laborales igualitarios y libres de violencia-, refiere también que tienden a no contar a nadie lo que pasan, ni a sus parejas, por miedo a ser juzgadas. Existe un prejuicio acompañado de culpa. Y esa culpa nace de sentir que hicieron algo mal y provocaron la actitud del agresor.

Por si fuera poco, otro factor que las desanima para actuar es la incredulidad de la sociedad con respecto al delito del que han sido víctimas. Pese a los esfuerzos que realizan organizaciones civiles, abogadas y psicólogas para cambiar la percepción sobre la violencia sexual que viven las mujeres, la sociedad aún sigue poniendo en duda la credibilidad de las denunciantes.

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Identifica el acoso y el hostigamiento sexual

Elisa Suárez, jefa de área de cumplimiento de Espacio Seguro, señaló que en el hostigamiento sexual (HS), el agresor es un superior jerárquico. Esto es, un jefe en el trabajo o un maestro a una alumna en un colegio.

En acoso sexual (AS), explicó, no tiene necesariamente que haber una relación de subordinación. Puede ser, por ejemplo, una forma de violencia con connotación la lasciva por parte de un compañero de trabajo.

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En ese mismo sentido, de acuerdo con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia, el acoso sexual se define como:

"El ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva"

De acuerdo con la misma ley, el acoso sexual es:

"Una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos".

"Ambas conductas expresan un ejercicio de poder que conllevan a un estado de indefensión y de riesgo para las víctimas, independientemente que se realice en uno o varios eventos", de acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres.

La dependencia explica que un elemento crucial para reconocer cuando estas conductas ocurren es el consentimiento. Es decir, si no son deseadas, permitidas, o toleradas de forma explícita, constituyen actos de hostigamiento o acoso sexual, según corresponda.

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Identifica qué necesitas

Alejandra Padilla, de Recrea, organización civil que brinda consultoría y acompañamiento para crear espacios laborales igualitarios y libres de violencia, resaltó la importancia de que la víctima identifique qué ocurre en su entorno laboral y qué necesita.

Bajo ese primer paso, podrá acudir a los mecanismos de investigación que tiene su centro de trabajo. En ese sentido, cada organización define sus propios mecanismos.

“Pareciera que se condiciona la atención a la denuncia, y no siempre las víctimas quieren denunciar. Algunas veces solo quieren no ver esa persona o no trabajar junto a esa persona”, dijo en entrevista para Dalia News+Media.

En ocasiones solo quieren que el agresor desista de las actitudes que le hacen sentir incómoda y que van desde la manera en que la ve, le habla o la toca. En estos casos no es requerida quizá una ardua investigación, sino que la organización active los mecanismos internos que tiene la empresa o que alguna persona llame la atención al agresor.

“Pareciera que los protocolos que se están creando son muy rígidos, Y no están dando esta facilidad de atención a la víctima”, añadió.

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Si decides denunciar ante la ley

En caso de que la víctima decida dar el paso de una denuncia ante las autoridades judiciales, Claudia Salgado abogada laboralista aseguró que el marco civil mexicano garantiza a la víctima tres vías para defenderse que son: la civil, penal y laboral.

En el caso de la vía laboral, pese a las reformas a la Ley Federal del Trabajo de 2012, en las que se habla de acoso y hostigamiento laboral, no hay un tratamiento con perspectiva de género, de acuerdo con la abogada.

“El artículo 47 del mismo ordenamiento de la ley Federal del Trabajo no maneja causal de rescisión ni tampoco maneja una indemnización resarcitoria”, explicó a Dalia News+Media.

El ordenamiento no específica una medida de resarcimiento y de aplicarse, la ley no señala con quién hay que acudir. Aseguró que no hay nada precisado en la Ley Federal del Trabajo que pueda favorecer a las mujeres.

Lo ideal para Salgado sería introducir al ámbito de la legislación laboral el daño moral, que implique una indemnización resarcitoria en caso de hostigamiento sexual en contra de una mujer.

También, que se pueda promover la competencia de la Comisión de Derechos Humanos para que esta pueda emitir recomendaciones con perspectiva de género, en el caso de situaciones como el hostigamiento o el acoso sexual a mujeres en relaciones laborales. Es decir, que también reconozca casos entre particulares.

No obstante aún queda la vía civil o penal. Inmujeres indica acudir a ciertas instancia, de acuerdo al lugar de los hechos:

  • *Ministerio Público/Centros de Justicia para las Mujeres
  • *Instancias de las Mujeres o de Derechos Humanos.
  • *Área de quejas o de recursos humanos del lugar donde trabajas

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Cómo ayudar a una víctima

Una forma de poder apoyar a la víctima en los espacios de trabajo es brindarle apoyo, generando comunidad y rompiendo la dinámica del acosador.

De acuerdo con Alejandra Padilla lo más recomendable es no dejar sola a la compañera.

“Si de plano ves a una compañera que está incómoda porque otro compañero o un jefe le está haciendo un comentario incómodo, lo mejor es llegar y preguntarle a ella: Oye, ¿tienes papel una pluma que me prestes?", recomendó.

Teniendo en cuenta que seguimos trabajando en la modalidad de home office por la pandemia, si una mujer pide no encender su cámara porque no se siente cómoda con alguno de sus compañeros o su jefe, no puede ser obligada y lo mejor es apoyarla.

Cecicila Bocanera hace énfasis en que el trabajo remoto o las reuniones por zoom invaden la privacidad del hogar, a final de cuentas, pues cualquiera puede "ingresar" a tu casa.

La terapeuta también subraya la importancia se hacer un trabajo de sensibilización sobre la violencia en contra de las mujeres, de promover la denuncia y de generar un entorno de credibilidad hacia las denunciantes.

“A alguien le asaltan en la calle, le roban su celular. Nadie llega a preguntarle: ¿Estás seguro? ¿No viste mal? Todos le creemos que le robaron el celular y empezamos a intentar ayudar. Pero si una mujer es violentada, por lo general le dicen: ¿No viste mal?”, comentó Bocanegra

Elisa Suárez, de Espacio Seguro, consideró que otro elemento importante es educar en contra de las conductas que violentan a las mujeres para no normalizarlas.

“Nos están haciendo daño. El tema es dejar de normalizar las conductas de violencia, por eso hay que dar las herramientas a las mujeres para que pueda levantar y alzar la voz cuando ocurren ese tipo de acciones y que haya un apoyo tajante desde las direcciones en las empresa y un rechazo rotundo a este tipo de conductas”, señaló.