Se vale tener libertad financiera

Tener el control de tus finanzas te da libertad y te empodera. Podría sonar pretencioso pero es cierto.  Tener un mejor control de tus ingresos, gastos, ahorro e inversiones; te da libertad para cumplir con tus compromisos y obligaciones así como lograr tus metas a corto y largo plazo para tomar mejores decisiones.

Si ya eres libre ¡te felicito! Si aún no llegas a ese punto, estás a tiempo de lograrlo.   La pregunta es ¿Cómo lograr tener control de tus finanzas personales? Los pasos a seguir son muy sencillos. No obstante, como muchas veces sucede, somos nosotras mismas quienes nos saboteamos.  Es decir, permitimos que la desidia, la procrastinación y una mala organización dejen a un lado esta actividad fundamental de nuestra vida diaria: llevar nuestras finanzas personales.

No se necesita ser un genio para lograrlo, tampoco se requiere de herramientas sofisticadas, simplemente tendrás que desarrollar algunas habilidades fácilmente adquiribles, pero que requieren de constante dedicación. Estas habilidades pueden resumirse como que VALE.

Este acrónimo está compuesto con los siguientes elementos:

Voluntad, para Aprender a Administrar mis recursos financieros,

requiere Llevar un control ordenado de acuerdo a un plan

y finalmente Ejecutar las acciones que se han decidido.

Platiquemos un poco más de esto.  El primer elemento es la voluntad. Debemos querer saber de finanzas para poder mejorarlas. No se puede mejorar lo que no se conoce, pero no se puede conocer lo que no se quiere conocer.

Controla tú mismo tus finanzas y que no sean las finanzas quienes te controlen a ti. Esto podría llevar algo de tiempo, pero con voluntad es fácil aprender la administración óptima de tus propios recursos financieros.

Para esto es necesario identificar, clasificar y llevar un control de los ingresos y los gastos para poder tomar decisiones y ejecutar acciones de gasto, ahorro e inversión.

Recuerda que se VALE ser quien tome las decisiones, y tenga libertad de acción. Se vale ser el propio administrador de tus finanzas para tener libertad financiera.

78 horas para detonar tu superpoder. Bienvenid@s a la 2da generación del ADN

Con mucha emoción dimos inicio a la segunda generación del ADN Dalia. Este grupo de mujeres y hombres, listos para darle un giro a su vida, llegó a Dalia Empower para comenzar la primera de las más de 78 horas que pasarán enfocados en aprender, reflexionar, y actuar.

La Directora Académica, Alina Bassegoda, dio unas palabras de bienvenida en las que felicitó a todos por atreverse a dar el salto y participar en este intensivo proceso de redefinición, creatividad y cambio; en el que descubrirán, fortalecerán y aplicarán el superpoder que cada uno lleva dentro.

Para aprovechar al máximo este proceso de formación y transformación, en Dalia Empower fomentamos el intercambio de experiencias que ofrece la diversidad de los participantes y detonamos la creación de redes efectivas a lo largo de nuestro Programa.

Esta segunda generación está conformada por actrices, empresarias, emprendedoras, maestras, médicas, abogadas, financieras, fotógrafas, banqueras, mercadólogas, expertas en administración, relaciones públicas, en recursos humanos, entre muchas otras  profesiones, habilidades y experiencias.

superpoderes Dalia

Experiencia Dalia

A lo largo de los próximos cuatro meses, este grupo de personas vivirá sesiones especiales de networking y cinco módulos enfocados en desarrollar y fortalecer habilidades de liderazgo, negociación, inteligencia emocional y cultural, creatividad y aquellas que es necesario desarrollar para enfrentar los cambios que provoca el futuro acelerado.

Para personalizar y aprovechar al máximo el trayecto que cada una atravesará; el Programa inicia identificando los talentos de cada participante que trabajará a lo largo de este proceso para convertirlos en fortalezas personales y laborales.

Además, hemos desarrollado una metodología especializada en acompañar la formación individual y particular de cada una. El “advisory” que tiene cada participante, brinda un espacio de trabajo y reflexión personal, para crea un plan de acción enfocado en sus fortalezas e inicia la planeación de un plan de vida y carrera.

Al concluir este proceso, las participantes habrán potenciado sus habilidades, competencias, y alcanzado un nuevo nivel de autoconfianza que las llevará a que junt@s puedan construir nuevas posibilidades que les permitan llegar más lejos de lo que pensaban.

Quarter life crisis

Estás en tus 20’s o empezando tus 30’s. Sufres de ansiedad constante por la incertidumbre que hay en este momento de tu vida. No entiendes si eres adulto o si sigues siendo una niña, quieres estabilidad económica pero no quieres un trabajo que no te apasione, quieres la libertad de ser independiente pero sin las responsabilidades que esto implica. Entras en pánico cada tercer día porque gastas lo que no ganas y piensas que escogiste la carrera equivocada porque no sabes a dónde vas.

Si alguna de estas cosas aplican a ti, bienvenida al club. Saluda a tu quarter life crisis. Haz las paces con ella, porque no se va a ir a ningún lado. Es la etapa en que te cuestionas absolutamente todo por la ansiedad que te provoca entrar al mundo adulto.

La escena es como sigue: te despiertas un día y tienes una opinión muy diferente a la que tenías ayer, analizas lo que has logrado, lo que no (especialmente lo que no) y recuerdas todas esas cosas que pensabas que ibas a lograr cuando tuvieras la edad que tienes hoy. Todas esas cosas que “ya no hiciste”. Arrepentirte no sirve de nada, y si en realidad son cosas que quieres hacer, HÁZLAS! Nunca es demasiado tarde para estudiar, tomar un curso, hablarle a alguien, ir de viaje, lo que sea.

Estás empezando tu vida, por eso todavía tienes todo el tiempo del mundo para lograr tus metas y perseguir tus sueños. Para tu tranquilidad la edad promedio de un ser humano es de 80 años, ósea que respira… tienes tiempo.

Mucha gente reacciona a esta crisis de manera impulsiva: “¡Me caso!”, “Me voy a viajar a la India hasta que me encuentre!”, “Voy a donar todo a una fundación”, “Voy a raparme y empezar una banda de rock”, “¡Me voy a embarazar sola!”. A veces darnos cuenta de que el tiempo está pasando nos lleva a tomar decisiones impulsivas por miedo a que nos quedemos atrás en el “plan de vida”. Este es el peor error porque no hay un “plan de vida”. Si fuera tan fácil como seguir los pasos de un manual, todos lo haríamos (y seria un mundo increíblemente aburrido).

freesoul

En las nuevas generaciones esta crisis es más dramática por muchas razones: Hay industrias y carreras nuevas todos los días, lo que multiplica la incertidumbre de qué quieres hacer. Las redes sociales se vuelven una tortura de comparación con otras personas, una competencia para ver quien tiene más claridad en su vida y quién lo tiene todo resuelto. ¿Te digo quién? NADIE. Ni la persona con 25 millones de likes en cada foto.

Esta crisis no es culpa de nadie. Ni de tus papas, ni de tus hermanos, ni del ex-novio que te rompió el corazón, ni tuya. Es parte de crecer. Es el proceso de convertirte en un adulto. Es un oportunidad de tomar decisiones equivocadas y aprender, de explorar el mundo y de conocerte.

Entonces, saluda a tu crisis, dale la bienvenida, llévala en paz con ella, disfrútala porque pronto se va a aburrir y te va a dejar en paz y probablemente la vas a extrañar. No arruines tus mejores años creyendo que deberías de tener la vida resuelta. Esta es la parte de la película en que la protagonista se da cuenta de quién es en realidad y comienza la aventura. Disfrútala.

XOXO.

#QuarterLifeCrisisSurvivor

Instagram: @ivanamaria

Twitter: @ivanamvdb

Comentarios o preguntas: Ivanademaria8@gmail.com

Últimos resultados de la encuesta: Ser mamá y profesionista sin morir ahogada en café y culpa

Hemos llegado a la última entrega de la encuesta informal que, en colaboración con @MamáenConstrucción y @WomensTalk hicimos a 50 mujeres exitosas que nos platicaron su secreto para “Ser mamá y profesionista sin morir ahogada en café y culpa”. A lo largo de este ejercicio hemos compartido algunas de los retos más comunes que enfrentamos las mamás; desde estar conscientes y aceptar las implicaciones de nuestras decisiones, hasta establecer acuerdos con nuestra pareja para repartir tareas y responsabilidades del cuidado de los hijos y el hogar.

En esta última parte les revelamos cómo lidiar con nuestro peor enemigo: la culpa; y les compartimos algunos tips y herramientas que pueden ayudar a cualquier mamá a organizarse mejor y repartir la carga para que la maternidad y la vida profesional sean un reto divertido que disfrutar todos los días.

Sin más, aquí los últimos resultados:

3. Deja atrás la culpa y preocúpate por estar bien

Todas las mamás, o al menos las que trabajamos hemos sentido culpa en algún momento por no estar con nuestros hijos el tiempo que creemos que necesitan, por darle prioridad a nuestro desarrollo profesional o por llegar tarde por ellos al colegio. La culpa, al menos en la sociedad mexicana, está unida a la idea de que la madre debe sacrificarlo todo por el cuidado de sus hijos y esto no es necesariamente así.

El 66% de las mujeres que contestaron la encuesta dicen haberse sentido culpables por trabajar y no estar con sus hijos. “Porque en lugar de que alguien extraño la cuide, debería ser yo”; “Desde siempre he querido quedarme con mi hija, como mi madre estuvo conmigo. Ese es mi ideal de familia”; “Por no poder estar con él 100% y perderme momentos importantes.”  

La culpa nos genera angustia y muchas veces nos hace sacrificar aún más cosas como nuestro propio bienestar porque creemos que ya los hemos dejado lo suficientemente “solos” como para además ir al gimnasio, salir con amigos o ir de viaje. Y nos encontramos  que después, esta culpa se convierte en reclamos hacia los hijos o la pareja por decisiones que nosotros mismas tomamos..

La clave está en quitarnos la idea de que trabajar es abandonar a nuestros hijos. A veces la culpa es en realidad el peso de las preconcepciones culturales que cargamos, lo que nos hicieron creer nuestros padres, los juicios sociales, etcétera. Lo que verdaderamente  hace sentir mejor a las mamás es cuidarse, tener un tiempo para recargar la pila, encontrar un balance y tener mucha claridad en cuáles son sus prioridades. Sin embargo, este se convierte en el principal reto de ser mamá que trabaja: encontrar tiempo para una misma.

Liz Forkin, fundadora de Sseko Designs, una marca global de moda radicada en Uganda; describe en la página “Working Mothers” que ella no encuentra el tiempo para hacer cosas que la hagan estar bien, sino que se hace el tiempo para eso.  Ella recomienda realizar una matriz de prioridades que te ayude a tomar decisiones y evitar levantarte todos los días sin saber qué es más importante. Liz tiene 3 prioridades que la ayudan a tomar decisiones y mantener su vida en balance. Siguiendo este consejo, encuentra 1 o 2 actividades que te gusten y te hagan sentir bien y ponlas como prioridad en tu vida para que puedas tomar de ellas la fuerza y la energía para todo lo demás. Puede ser algo tan simple como tomar unos minutos sola al volver del trabajo, meditar por la mañana, hacer un deporte que te guste o leer 10 minutos antes de dormir.

4. Organízate lo mejor que puedas e inténtalo todos los días

Desde una agenda por colores, un calendario compartido y listas de tareas; hasta tener rutinas y rituales establecidos; todo lo que favorezca una mejor organización del tiempo y las actividades,  evitará que te vuelvas loca con todo lo que hay por atender.

El 52% de las mamás que contestaron la encuesta se sienten satisfechas de la forma en que se organizan, mientras que el 46% dice que a veces se sienten satisfechas y a veces no, aunque sus ideas son muy buenas: “Llevar un calendario de actividades semanales”; “reunión semanal (con el esposo) para organizar tiempos y espacios y quién realizará las tareas”; “Apuntar todos los pendientes en un pizarrón y levantarme temprano”; “Ir al súper el fin de semana, previamente planeadas las comidas, desayunos, cenas y lunch de la semana para que no falte nada”; “Tener una rutina. Pedir las cosas que necesitamos por internet”.

La clave de este punto está en no perder la esperanza. Algunas mujeres no logramos la organización y eso nos hace sentir frustradas y desesperadas. La recomendación es anticiparse y planear tomando en cuenta todos los factores (trabajo, casa, hijos, eventos, viajes…) pero también se vale si un día se cae tu sistema y todo se vuelve un caos y terminas llorando en la regadera. No pasa nada, al día siguiente lo volvemos a intentar.

Herramientas hay muchas. Lo importante es encontrar la que a tí te funcione y darte el tiempo (a la semana, al mes, al día) de planear y organizar.  Comparte tu calendario con tu pareja y las personas que te ayudan y seguramente será más fácil para ellos también organizarse y prever situaciones que pueden sacarnos de balance.

5. Pide ayuda… siempre que lo necesites

En estos tiempos y viviendo en una ciudad como la CDMX, es casi imposible lograr todo sola. Por supuesto que esto depende de cómo te organices y cuáles son tus prioridades; pero en este viaje de la maternidad y la combinación con el trabajo deberemos aprender a crear una red de apoyo que esté ahí no sólo para cuidar a nuestros hijos cuando nosotros no estamos, sino para cuando nosotros necesitemos alguien que nos escuche, nos apapache, nos levante el ánimo y nos acompañe en este proceso.

Si no tienes una pareja, seguro que tienes una amiga, un vecino, una tía, o una persona que puedes contratar para que te brinde el apoyo que necesitas. Nada nos pone más angustiadas que saber que no llegas a tiempo para recoger a tus hijos cuando la abuela se tiene que ir o el colegio está a punto de cerrar. Tener a alguien que pueda encargarse de esto y tal vez atender una emergencia, puede quitarnos mucho peso de encima y ayudarnos a que el tiempo que estemos con nuestros hijos sea de calidad.  Una mamá estresada, no tendrá la cabeza ni la paciencia para disfrutar ni escuchar a sus hijos; mientras que una mamá que llega a casa tranquila, sabiendo que están atendidos y cuidados puede establecer una mejor relación con ellos aunque el tiempo sea corto.

Actualmente, gracias a la tecnología, existen muchas formas de pedir apoyo. Nada peor que creer que somos superheroínas y podemos con todo, porque un buen día nos daremos cuenta que esto no funciona así y sentiremos que nos habremos defraudado a nosotras mismas.

Si ponemos en una balanza lo que beneficia o afecta a nuestros hijos de ser mamás trabajadoras, son muchos más los beneficios que las desventajas siempre y cuando tú estés convencida de que eso es lo que quieres y no traiciones tus propios valores e ideales.

Un hijo que ve a su mamá esforzarse por lo que quiere todos los días, que la ve crecer y realizarse profesionalmente, aprende muchas herramientas para la vida. Aún si trabajamos sólo por necesidad y debemos salir aunque no queramos, le estamos dando el ejemplo de ver por otros y de la importancia del esfuerzo continuo para estar mejor.

Considero que es un gran ejemplo para los hijos, que crezcan viendo a sus padres trabajar y que sepan que en la vida el trabajo es lo que permite alcanzar varias metas. El tiempo que le doy a mi hija es 100% para ella y confío en que mientras sea tiempo de calidad, ella lo valorará”;  “Para mí ha sido un equilibrio. Estoy satisfecha con el tiempo que le dedicó a mi vida laboral a mi rol de mamá y de pareja. Pero siempre estoy atenta de mí y de lo que necesito para después dar.”

Si en algún momento dudas de ti y de tu capacidad para “poder con todo”, no te preocupes, a todas nos pasa. Para eso sirven estos espacios como @daliaempower, @MamáenConstrucción o @WomensTalk en los que puedes compartir la situación que enfrentas,  escuchar cómo otras mamás lo han solucionado y encontrar nuevas salidas que te permitan estar más tranquila y disfrutar esta etapa de vida. No lo olvides, no estás sola.

Cambiando los sesgos inconscientes un impacto a la vez

Todos los días tomamos decisiones, desde lo básico como “¿Qué me voy a poner hoy?” hasta lo más importante y trascendente como “¿Qué voy a hacer para que este mundo sea mejor o para lograr ser la mejor versión de mi misma?” Está en nuestra naturaleza decidir con base en nuestros juicios, percepciones e interpretación de la realidad. Es decir, estamos llenos de sesgos inconscientes* y conscientes que juegan un papel muy importante en nuestro día a día.

Los efectos de estos sesgos han tenido graves repercusiones en la sociedad, por eso hoy está sucediendo el movimiento social más grande de la historia… el movimiento a favor de la igualdad de género e inclusión que involucra el 51% de la población mundial. Para que esto se logre, todos -hombres y mujeres- debemos colaborar. Por eso, la mayoría de las industrias están despertando y formando grupos y estrategias. Es aquí donde quiero enfatizar que la industria de los medios, en la que trabajo hoy día, juega un papel de suma importancia ya que ha sido responsable de influir en la imagen actual de la mujer y su autopercepción, así como recalcar los sesgos inconscientes que replica la sociedad de hoy. La buena noticia es que esta misma industria es la única que tiene en su mano el botón de fast forward y la llave de todos los hogares del país para ir cambiando estos sesgos inconscientes, un impacto a la vez. Pero ¿Cómo y por dónde empezamos? A partir de esta pregunta nació la idea de formar una organización de mujeres y hombres que apoyan a mujeres… WICT Mujeres en Medios Latinoamérica (@WICTMexico).

Nuestros objetivos

Esta organización busca la formación y el impuso de mujeres líderes en la industria de los medios que asciendan a puestos de toma de decisiones y alta dirección con la intención de  integrar la visión y punto de vista de la mujer en los contenidos y mensajes publicitarios. De esta manera juntos podremos ayudar a cambiar la imagen de la mujer en México y América Latina, en un menor tiempo.

La importancia de la inclusión

Esto es particularmente relevante porque en México, solamente el 23% de los creadores de contenidos en telecomunicaciones, son mujeres. Esto quiere decir que la comunicación está creada por grupos homogéneos y hasta del mismo background cultural y socioeconómico. Al impulsar que las mujeres asciendan a estos puestos de liderazgo, promovemos también una mayor diversidad. Si nos basamos en la premisa de que un grupo diverso, al tener más puntos de vista, aporta más y mejores ideas y por lo tanto obtiene un producto más innovador, eficiente y con mayor rentabilidad, la inclusión de las mujeres es una necesidad. Sin embargo, no solo se trata de tener a un grupo compuesto por diferentes personas, bien dice Maricarmen Bernal, co-fundadora de Dalia Empower, “La diversidad es un hecho, pero la inclusión es una elección”. Al tener mujeres y hombres que apoyan a las mujeres en la alta dirección abiertos a la inclusión, se fomenta la diversidad y se espera que esto impulse a otras a seguir el mismo camino. Una vez que se logre una igualdad de condiciones laborales, este ascenso será más ágil.

Un sesgo a la vez

Otra forma de incidir es desde dentro, desde la generación y transmisión de los contenidos que son poderosamente influyentes en la creación y en el perpetuar de los sesgos inconscientes. Con el enfoque correcto podemos utilizar esta gran herramienta  para impactar positivamente nuestras percepciones. Al incrementar el número de mujeres en puestos de liderazgo, su perspectiva permeará en los contenidos que generamos los medios audiovisuales, radio, prensa, digital, etc.. Como dice Geena Davis, In the time it takes to make a movie, we can change what the future looks like. Los medios somos el factor principal que forja la mentalidad de los jóvenes y de la sociedad. Es importante analizar los contenidos para detectar esos sesgos negativos, eliminarlos de nuestros mensajes y sustituirlos con mensajes positivos para beneficio de todos.

“If you can see it, you can be it” es de mis slogans favoritos y es del Geena Davis Center for Gender in Media. Los contenidos le enseñan a la sociedad, a los niños y niñas su lugar en el mundo, lo que deben valorar en la vida, a quien deben respetar, qué vocación o carreras pueden perseguir, quién puede ser un héroe, y mucho más… Está en nosotros reflejar a cada grupo integrante de la sociedad de una forma constructiva.

Cómo lograr todo esto? Sin duda es tema de todos y me refiero a mujeres y hombres. Este cambio social lo lograremos más rápido y de manera más eficiente en la medida en la que los hombres puedan ver el beneficio que esto les trae, tema del que hablaremos en mi próxima entrada. Esta tarea es titánica y para lograrla se necesita crear un diálogo en conjunto para materializar este cambio. Los roles de la sociedad cambiaron y es momento de reflejar esta nueva realidad y fortalecerla cambiando los sesgos inconscientes… un impacto a la vez.

*Por sesgo inconsciente entendemos como un trato desproporcionado o desigual basado en una idea o identidad fija de las características de una persona, cosa o situación.