Infernal cierre de año

Estamos cerrando el año y en muchas ocasiones esto significa caos. Las pequeñas cosas que se fueron acumulando debajo del tapete nos golpean la cara y nos pasan la factura. Al mismo tiempo tenemos que hacer reportes de entrega, cerrar contabilidad, hacer los últimos ajustes a la planeación del próximo año y nuestra cabeza ya está pensando en las fiestas decembrinas. Y aún así, como por obra del espíritu santo, las cosas salen.

Es válido preguntarnos. ¿Por qué dejamos todo hasta el final? y ¿cuáles son las ventajas y desventajas de trabajar bajo presión? Esta es mi teoría:

Cuando sabemos que tenemos tiempo nuestro lado perfeccionista se da rienda suelta y podemos analizar con toda precisión la forma para que las cosas sucedan como deben. Iniciamos los procesos al pie de la letra. Nos aseguramos de documentarnos, platicar con todas las partes involucradas y justificar nuestro trabajo a prueba de balas.

Pero en este recorrido nos vamos encontrando con un millón de otras cosas maravillosas que llaman nuestra atención y poco a poco nos desvían por otros caminos. El riesgo de que la perfección se convierta en procrastinación es grande,  y esto es muy peligroso si el objetivo y los tiempos no están claramente definidos. De esta manera, se van acumulando poco a poco proyectos o propuestas que nunca llegaron a término, y cuando tenemos que entregar cuentas al final del año, recordamos todas esas grandes ideas que dejamos a medias y que de alguna u otra forma debemos revivir o matar de una vez por todas.

Este costal suele estar lleno de proyectos importantes que nunca llegaron a ser urgentes. Por ejemplo: actualizar las bases de datos, revisar procesos, dar seguimiento post-venta o tal vez nuestras propuestas para mejorar el área. Muchas veces, las cosas que dejamos de lado son las que tendrían el potencial de posicionarnos mejor con nuestros clientes o jefes.

Mientras tanto, cuando trabajamos bajo presión, la perfección no tiene cabida. El tiempo es tan corto para sacar tantas cosas, que nuestra cabeza entra en modo resolución de problemas. Entonces olvidamos los procesos, la investigación exhaustiva y usualmente también las formas de pedir las cosas; lo que suele ocasionar molestias o malos entendidos entre las personas del equipo o con los clientes.

equipo enfocado

Sin embargo, este modo de trabajo nos permite resolver aquello que de otra manera se quedarían en el tintero. De pronto nos encontramos haciendo lo imposible y explotando nuestra creatividad para encontrar soluciones y no enredos. La falta de tiempo nos obliga a enfocarnos y dejar de lado toda posible distracción que podría sacarnos del camino y nos orilla a establecer vínculos con personas distintas que nos pueden ayudar a acortar camino para salir airosos del problema en cuestión.

Esta forma de trabajar tiene ventajas y desventajas. Así como puede ser la única esperanza de que un proyecto vea la luz, también puede poner en riesgo la calidad del resultado y provocar retrabajo que bien se podría evitar. Para aprovechar lo mejor de ambos mundos (el trabajo planeado y el trabajo bajo presión) es importante reparar en las lecciones que las dos tienen para enseñarnos.

– La planeación es fundamental, incluso si no se puede seguir al pie de la letra.Con ella podrás establecer la ruta ideal y te indicará cuáles son los procesos necesarios para que el resultado responda a los estándares de calidad establecidos.

– El plan ideal permite identificar cuáles son los procesos básicos mínimos que no pueden faltar, aún si el tiempo apremia

– Es importante identificar las fortalezas del equipo, de manera que cuando hay una emergencia, integrar al equipo ideal será más fácil y se acortará la curva de aprendizaje.

– Abrir espacios de feedback es fundamental, sobre todo si se trabaja bajo presión. Estos encuentros permiten anticipar problemas emergentes, limar asperezas entre los miembros del equipo y mejorar los procesos, aunque sean apresurados.

– Tener sesiones de debriefing una vez terminado el proyecto es una excelente manera de aprender de la experiencia y poder mapear los puntos débiles o las formas en las que se puede evitar el estrés del trabajo bajo presión.

Es seguro que llegará algún momento en el que tendremos que entregar cosas urgentes, pero esto no quiere decir que esa sea la regla. Si tienes la percepción de que cada proyecto es un pequeño drama en el que los costos son cada vez más altos y se ven reflejados en lacalidad del servicio, en la salud de tu equipo o en la relación con los clientes, ¡haz un alto en el camino! Detente a pensar qué puedes hacer para proteger a tu equipo, sin arriesgar las necesidades de tu cliente. En ocasiones, es mejor frenar en seco y replantear el proyecto que seguir a 1000 por hora, dirigidos hacia el precipicio.

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¿Quién eres frente al cambio?

Pocas cosas nos generan tanta ansiedad como el cambio. Esto es paradójico ya que toda la vida estamos cambiando y aún así cuando llega el momento de tomar decisiones, difícilmente estamos preparados. Nos agarramos con uñas y dientes de la fantasía que construimos sobre quiénes somos. Como si la compañía para la que trabajamos, el puesto que tenemos o la familia en la que nacemos nos definieran.

El cambio sucede en todos y llega cuando menos lo pensamos. Si bien esto ha sido cierto siempre, la velocidad con que suceden los cambios en esta época nos obligan a tomar cartas en el asunto o morir ahogados en la ola de la confusión. Hoy sabemos que la vida de muchas start ups es de aproximadamente 2 años, que unas empresas absorben a otras y que un día tenemos a un cliente y el otro no. La incertidumbre está en todos lados.

Saber cómo enfrentar los retos que esto implica requiere de más que un manual de recursos humanos, requiere de mucha humildad y honestidad, sobre todo si como líder tienes la responsabilidad de acompañar a otros durante este proceso de cambio.

Antes de hacer un plan, te compartimos algunas cosas que consideramos fundamentales para que estés mejor preparado individual y profesionalmente para ese momento.

  • Tú frente al cambio

La estabilidad es una cosa frágil. Tal vez pensamos que lo entendemos todo, que ya dominamos lo que hacemos y que nuestras relaciones son predecibles, sin embargo la vida nos ha enseñado que eso puede cambiar en un segundo.

Nos guste o no, los factores externos juegan una parte importante en nuestra vida y difícilmente tenemos forma de controlarlos. Como nos han enseñado los terremotos que hemos vivido en la Ciudad de México, no podemos ubicar nuestras certezas ni el suelo que pisamos, así que no nos queda más que asumir que el movimiento es parte de la vida.

Si no podemos encontrar la estabilidad en el mundo externo, tal vez debemos buscar dentro de nosotros los asideros que nos permitan vivir una vida más estable. Saber quién soy, qué quiero y de qué personas me quiero rodear. Confieso que durante un tiempo pensé que esta era la solución, sin embargo esto también es una fantasía que algunas veces nos ayuda a construir un espacio seguro, pero muchas otras se convierte en una barrera. Por ejemplo, si pongo mis certezas en ser “la más ordenada de mi oficina”, el desorden será detonante angustia y buscaré estar únicamente en espacios ordenados. Nos escondemos detrás de etiquetas para construir la prisión de la que luego no podemos salir.

Entonces, si la certeza más firme que tenemos es que todo cambia, no nos queda más que aceptar una verdad dura pero cierta, los seres humanos estamos hechos de contrastes, de movimiento y de conflicto. Así que si antes de planear una estrategia de cambio organizacional o individual, vale la pena hacer las pases con este hecho y entender cuál es tu actitud frente a él, para ayudar a los demás a transitar por este proceso.

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  • Antifragilidad

En las instituciones sucede una cosa silmilar. Nassim Nicholas Taleb crea el término antifragilidad para hablar del potencial que tienen las cosas y las instituciones para beneficiarse del caos y mejorar ante cualquier tipo de embate. Este concepto es distinto a la resiliencia que está diseñada para mantener la homeostasis en un sistema.

La antifragilidad se propone como una forma de hacer frente a la velocidad de los cambios y el caos que ha traído la tecnología y la disrupción. Parte del principio estoico de hacer que los riesgos sean pocos (tener poco) y que las ganancias sean altas (moverse con agilidad) para aprender rápidamente de los errores y así mejorar el sistema.

Las instituciones que son antifragiles como parte de su filosofía, en lugar de resistir y defenderse de los cambios con miles de procesos y estructuras jerárquicas, se sirven de ellos para crecer y mejorar.

La forma de hacerlo -dice el autor- es abrazando el cambio y el caos cuando viene y dejar que, a manera de vacuna, eche a andar una respuesta inmune que reconozca el virus y desarrolle formas ágiles y auténticas de superarlo e integrarlo para hacer al sistema más robusto. Este es el principio con el que el sistema económico necesita de las start-ups que se inventan y reinventan con cada vuelta de tuerca. El valor de las que fracasan es alto porque los aprendizajes que dejan hacen que las exitosas traigan consigo beneficios mayores y así hacen al sistema más robusto.

  • Acompañar al otro

Como hemos visto, los cambios no son fáciles. Son necesarios para abrir nuevas posibilidades y crecer, pero eso no excluye que sean dolorosos y que provoquen resistencia; sobre todo dentro de las instituciones donde los cambios traen consigo incertidumbre que afecta las vidas de las personas de formas que no tenemos cómo anticipar.

En ocasiones resulta muy complicado tomar las decisiones difíciles que permiten avanzar y al mismo tiempo detenerse a escuchar y entender las implicaciones que esto tiene para las personas. Sin embargo es fundamental que esto suceda porque puede representar la diferencia entre que el cambio sea un éxito o un rotundo fracaso.

Si la institución en la que trabajas o el contexto en el que vives requiere que acompañes a otros en algún proceso de cambio, considera:

Un error común es centrar la atención del cambio en los beneficios del negocio y obviar a las personas. Si el cambio es algo planeado, es importante estar listo para informar por qué sucede el cambio, cuáles son sus implicaciones y responder todas las dudas, por más absurdas que parezcan.

Si el cambio es sorpresivo, la honestidad y la humildad son tus mejores aliados. Seguramente las personas tendrán dudas para las que no hay respuesta y no está mal. Es preferible responder “no sé”, a inventar una respuesta que después no se podrá sostener. Si aparecen este tipo de dudas es buena noticia porque sus cuestionamientos te ayudarán a estructurar respuestas que les sirvan a la institución y a los otros empleados a entender mejor de qué se va a tratar esa situación específica.

No importa que el cambio signifique ventajas para el negocio y las finanzas de una empresa, estas transformaciones tal vez no les representen mejores condiciones a los empleados. No basta con “ponerse en los zapatos de los empleados” desde nuestras preconcepciones. Acompañar este proceso implica estar involucrado (engaged) con tu equipo y no asumir que hay una respuesta lógica o única a sus reacciones. Es importante escuchar con atención y respetar los miedos y los procesos de cada individuo.

mentoring

El cambio empieza por ti pero para que eso suceda es importante estar consciente de qué significa para ti el cambio y cómo lo vives. Solo desde ahí podrás detonar el cambio en los demás de manera efectiva.

¿Cuál ha sido para ti el cambio más difícil? ¿cómo lo enfrentaste y qué has podido aprender de él? Comparte con nuestra comunidad tu experiencia y descubre nuevas formas de dar ese salto que te permitirá alcanzar tus objetivos y ayudar a los que están contigo a compartir tu visión.

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Buenos hábitos, buenas finanzas

¿Cuántas veces no llegas a fin de mes preguntándote ¿en qué se me fue el dinero? No creas que eres la única persona a la que le pasa esto. Lamentablemente somos muchos los que estamos en esta situación.  La buena noticia es que hay solución. La no tan buena es que se necesita de tu voluntad para lograrlo y que no es una solución inmediata, necesitas dedicarle tiempo y atención.

El primer paso para lograrlo es identificar claramente en qué se te va el dinero. Para esto podrías anotar todos los gastos que realices en la semana. Puedes usar una libreta, tu agenda electrónica o aplicaciones como Hello Expense para Android o  Day Bank para Apple que se pueden descargar en tus dispositivos móviles. De esta forma tendrás un aproximado que te permita analizar las cosas en las que gastas y cuánto pagas por ellas.

Una vez que lograste anotar los gastos una semana, anímate y sigue. Ve registrando los gastos de las siguientes semanas. Así, poco a poco y casi sin darte cuenta habrás formado un hábito y lograrás tener el aproximado del mes completo.

Al mismo tiempo que vas anotando, evalúa la importancia necesidad, capricho o impulso que hay detrás de cada gasto que realizas.  Así podrás identificar aquellos gastos necesarios, aquellos gastos recurrentes, aquellos gastos que podrías haber evitado, y también otros que definitivamente no debiste de haber hecho. Cuando ves esta lista puedes poner en perspectiva cómo usas tu dinero y es más fácil  realizar esta clasificación.

finanzas 2

El siguiente paso es elaborar tu propio presupuesto. Esto quiere decir llevar un registro de todos los ingresos que tienes (ya después de haber pagado los impuestos correspondientes) y descontar todos los gastos que realices.  Dentro de los gastos, puedes hacer categorías como: deudas, casa, coche, educación, salud, vacaciones/salidas, etc. Si al final de este ejercicio, el saldo es positivo, ¡te felicito! Todo parece indicar que tienes un buen control de tus finanzas. Si tienes un saldo negativo significa que estás gastando más de lo que ganas y necesitas solucionar esta situación.

Revisando tus gastos y haciendo un presupuesto tendrás claro a dónde se va tu dinero y puedes empezar a plantear otras alternativas. Tal vez puedes aventurarte a invertir y hacer crecer tu dinero, tema del que hablaremos en mi próxima entrada. Recuerda que tus finanzas personales son precisamente TUS finanzas,  Muchos te podrán dar consejos, ayudas o recomendaciones, pero al final la decisión es tuya.

Notas relacionadas: Se vale tener libertad financiera

Cecilia Fernández es economista del ITAM, con maestría en Administración y especialidad en Dirección General en esta misma institución. Está cursando el programa de Doctorado en Educación por la Universidad de San Luis Potosí. Trabajó durante 10 años en el área de Financiamiento Corporativo de Casa de Bolsa Bancomer, y se desempeña como asesor externo en áreas de Financiamiento y Bursatilización de Activos. Lleva más de 20 años dedicada a la actividad docente, siendo actualmente profesor de asignatura en Universidad Panamericana de materias de economía y finanzas y en la Universidad Anáhuac en sus programas de maestría en línea.

Cómo prepararnos hoy para el liderazgo del futuro

El mundo está cambiando en todos los frentes y los líderes que se requerían hace unos años para mantener una empresa no son los mismos que se requieren hoy para reinventar y transformar el corazón de las industrias. Ya no se trata de una autoridad vertical “todopoderosa” de masas homogéneas de trabajadores; se trata de formar líderes en entornos diversos, multigénero, multigeneracionales, multildisciplinarios e internacionales, lo que requiere de un nuevo set de habilidades y actitudes respecto a la función de un líder.

Si bien la forma de “ser” líder depende de totalmente del estilo, los valores y la personalidad del individuo que lo ejerce, hay algunos elementos importantes respecto a la forma en la que está cambiando el mundo que se deben considerar para preparar a los nuevos líderes. Aquí los que consideramos más importantes:

Función del líder

  • Tiempos flexibles: especialmente en los corporativos globales donde hay colaboradores en todo el mundo o en algunos start ups que no tienen un espacio físico de operaciones, factores como el horario, lugar y la administración del trabajo están cambiando. El valor del líder ya no está en administrar las horas que los empleados pasan en una oficina, sino de lograr los objetivos y potenciar el talento de los colaboradores.
  • Inspiración: Muchos líderes tradicionales son talentosos porque se ocuparon de desarrollar las competencias necesarias para manejar equipos, pero carecen de la principal habilidad necesaria para llevar equipos e industrias a un nivel exponencial: la inspiración. Esta no se puede fingir y se transmite con un verdadero interés por conocer a los colaboradores para identificar sus fortalezas y contagiar la pasión por la misión colectiva que mueve a la organización.
  • Aprendizaje constante: un líder actual debe reconocer que no tiene forma de saberlo todo. Por lo que es fundamental tener la humildad para preguntar y la voluntad permanente de aprender de sus colaboradores. A diferencia de los líderes tradicionales que poseían la verdad, los líderes hoy saben que la diversidad de sus equipos y el talento que traen a la mesa es lo que los hace fuertes y capaces de superar los retos.

flex time

Reverse mentoring

Una de las responsabilidades de un líder es formar a otros líderes y facilitar el ambiente para que esto suceda. En equipos donde la diversidad también es generacional, es importante desarrollar mecanismos para que lo veteranos transmitan su experiencia a los más jóvenes, y que los más jóvenes compartan sus conocimientos con los veteranos en temas como la tecnología, redes sociales, creatividad, etc.

reverse mentoring

Tecnología

Es una realidad ineludible. La tecnología cambia fundamentalmente cómo se hacen las cosas. Los líderes actuales deben entenderla a profundidad, no solo cómo funciona o qué nuevas herramientas están disponibles, sino cuáles son los conflictos éticos que supone utilizarla y cómo capacitar a sus equipos para que todos puedan apropiarse de estas nuevas formas de trabajo. Como ejemplo podemos ver la crisis ética que está viviendo Google por su involucramiento con el Proyecto Maven.

Flexibilidad al cambio

Suprimir el sistema inmune de la institución, dice Salim Ismail. Con esto no se refiere solamente a la resilencia que debe tener una organización y sus miembros para adaptarse rápidamente a los cambios, sino a la tolerancia y aceptación que deben tener los grandes corporativos a que sus áreas más disruptivas permanezcan “libres” para crear e innovar sin que la burocracia y los procedimientos internos ataquen a este cuerpo extraño y lo eliminen. Salim, en su libro “Organizaciones Exponenciales” menciona que esta es la única forma de que las grandes instituciones tradicionales sean disruptivas de su propia industria y se mantengan vigentes.

Valor social

Además de una cantidad brutal de datos, lo que ha traído la era de la información es conciencia global. Los líderes hoy ya no pueden pretender que actúan de manera aislada, deben asumir el impacto que tienen las pequeñas o grandes acciones que realizan y cómo éstas contribuyen de manera positiva o negativa a transformar el futuro de la humanidad. Es responsabilidad de los líderes actuales tomar una postura y cuidar que las acciones de sus organizaciones no solo generen valor económico, también valor social.

Estos cambios están abriendo espacios para que una diversidad más amplia ocupe estos puestos de toma de decisiones pero es importante estar preparados para llegar a ellos. En Dalia Empower promovemos que sean las mujeres, con su particular estilo de liderazgo quienes gracias a su talento, tengan oportunidad de llevar a los equipos y las instituciones a un nivel exponencial en donde se promueva la inclusión y la diversidad como eje del desarrollo económico. Te invitamos a conocer nuestra oferta.

Para más información escríbenos a info@daliaempower.com

Aprender es un estilo de vida

A veces pensamos que las grandes enseñanzas están en la escuela, en las materias difíciles y en las calificaciones perfectas; pero al paso de los años uno se da cuenta de que la verdadera capacidad de aprender no está en el salón de clases o en un horario determinado; está dentro de nosotras mismas y se manifiesta como una actitud de vida que permite ampliar la realidad y disfrutarla el doble.

Actualmente, las habilidades técnicas no son suficiente para desarrollar un trabajo. Es necesario adquirir otras destrezas que te permiten ser resiliente y moverte entre distintas funciones y áreas. Si quieres ser dueño de tu propio crecimiento es necesario que aprendas a aprender para construir quién eres hoy y cómo puedes impactar positivamente en este mundo.

1. Observa: El mundo tiene varias capas y por lo general sólo podemos ver las más superficiales. Aquellas con las que nos formamos una idea de qué son las cosas y para qué sirven. Este ejercicio de síntesis evita que nos volvamos locos procesando las toneladas de información que cada elemento tiene para mostrarnos. Sin embargo, si miramos con atención nos damos cuenta de que todo está interrelacionado y accesible al curioso que quiere entenderlo y apropiárselo. Observa y pregunta, y el mundo te revelará sus secretos.

2. Fija tus objetivos: De ese mundo que observas, decide qué parte quieres o necesitas abarcar. Si identificas a dónde quieres llegar, podrás trazar el camino y qué herramientas necesitas para transitarlo. Así te será más fácil medir los avances y evitar la tentación de renunciar que produce la frustración de acercarse a algo nuevo.

3. Piensa en lo que aprendes: Cuando procesamos grandes cantidades de información es fácil saturarnos y dar por entendidas algunas cosas para poder avanzar. Sin embargo, estas lagunas eventualmente dejan huecos en los que entra la confusión o que simplemente hacen difícil retener o metabolizar el proceso completo de aprendizaje.

Es importante pensar si verdaderamente estás entendiendo. Si hay alguien que pueda ayudarte a aclarar algunas cosas o necesitas más contexto para complementar la información, hazlo. No lo dejes pasar.

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4. Reflexiona acerca de lo aprendido: No se trata simplemente de aproximarse a los conceptos o las cosas. Aprender es crear nuevos caminos sinápticos que podemos relacionar con conocimientos pasados conscientes o inconscientes; para eso es importante el silencio. Sí, así tal cual. Tomar distancia del objeto y dejar que la mente en calma encuentre sus propios cauces. Por eso a veces nos llegan las mejores ideas cuando estamos en la regadera, corriendo el maratón o en los sueños. Esto también explica por qué cuando estamos deprimidos, preocupados o enojados no podemos ni retener ni producir nuevos pensamientos. Nuestra cabeza está secuestrada por la angustia.

silencio

Observar, enfocar, pensar y reflexionar son el kit básico que no puede faltar en el portafolio de cualquier experto en las artes del mundo, capaz de crear y recrear la realidad a su conveniencia. No se trata de un despliegue de inteligencia o de datos duros. Quienes tienen la capacidad de aprender a aprender encuentran en cada cosa un pretexto para fascinarse y conocer en lo más profundo a su entorno.

Aprender es tener la capacidad de interrelacionar distintos campos para construir algo nuevo que en términos simbólicos, te pertenece. Si practicas este deporte como estilo de vida, felicidades; en cualquier momento te encontrarás con un tesoro que podrás compartir con otros. Si aún no te has familiarizado con él no te preocupes. Aprender a aprender es una habilidad noble que se practica todos los días y en todo lugar.