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Así son violentadas las mexicanas en sus trabajos




  • Varias empresas en México han manifestado su respaldo al paro de mujeres del 9M, pero en los lugares de trabajo la violencia hacia las empleadas es persistente.

 

Por Brenda Covarrubias

CIUDAD DE MÉXICO. Ante el paro de actividades convocado por mujeres en México para el próximo 9 de marzo con el objetivo de protestar por la violencia que viven diariamente, empresas mexicanas se han solidarizado con la causa y han respaldado a sus trabajadoras, pero ¿en qué condiciones se desarrollan laboralmente las mujeres? ¿Es suficiente un posicionamiento?

Gerú Aparicio, maestra en victimología y experta en temas de género, considera que de nada sirve el respaldo al paro si no está acompañado por mecanismos claros de cómo se disminuirá la brecha de desigualdad, de cómo se respetarán los derechos humanos de las mujeres y de qué mecanismos habrá para la recepción de quejas dentro de las empresas en esta materia.

“Más que posicionamientos y pronunciamientos que, con todo respeto, son de publicidad, debe quedar muy claro un protocolo, un instrumento que cada institución debe apropiarse. Digo apropiarse porque ya hay instrumentos tanto para las empresas del sector privado como para entidades públicas”, explicó la especialista en género en entrevista con Dalia Media, plataforma digital de información y contenidos de Dalia Empower.

 


(Foto: Shutterstock)

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Agresiones sexuales y emocionales

El 63% de 779 empresas mexicanas encuestadas por la consultura de recursos humanos Mercer, asegura que apoya el paro del próximo 9 de marzo conocido como #UnDíaSinNosotras. Sin embargo, ese respaldo se diluye entre la violencia que viven las mujeres en el ámbito laboral.

El 26.6% de las mujeres de 15 años o más que han trabajado alguna vez en su vida ha vivido violencia laboral, revela la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh 2016), realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi.).

De ese universo, 11% fue víctima de agresión sexual, 10.6% emocional y 1.6% física.

Los principales agresores de las mujeres: compañeros de trabajo en 31.8% y los jefes en 23.8 por ciento. El 79.1% de estos hechos violentos ocurrió dentro de las instalaciones laborales.


Violentómetro laboral. (Imagen tomada de la página de la Secretaría de Salud)

 

Ingrid Velázquez, experta en género y violencia, explica en entrevista que estos hechos no se denuncian por la existencia de complicidades al interior de las empresas y porque se duda de las víctimas.

 “Vivimos entre estereotipos. Yo cuento que mi jefe me acosó sexualmente, lo que me dicen de manera recurrente es: 'tú lo provocaste, bien dicen que los hombres llegan hasta donde la mujer quiere, ¿no?'. Hay una sanción, no te creen”, puntualiza.

En este sentido, la irrupción del movimiento #MeToo en el que miles de mujeres alrededor del mundo contaron públicamente el acoso y agresiones sexuales de las que fueron víctimas en diversos ámbitos, entre ellos el laboral, puede ser una herramienta de acompañamiento y denuncia, considera Velázquez.

“Me parece que estamos, en cuestión de redes, aprendiendo y conociendo las grandes dimensiones que pueden tener, pero el acompañamiento, el creer a la víctima es muy importante”, enfatiza.

La realidad es que ya existe normatividad y protocolos que protegen a las trabajadoras como el de Actuación frente a casos de violencia laboral, hostigamiento y acoso sexual, dirigido a las empresas, o la NOM 035 en relación con los factores de riesgo psicosocial en el trabajo.

 “Se necesita una exigencia desde la autoridad para que se empiecen a incorporar estos mecanismos. Se necesita implementar mecanismos muy puntuales sobre cómo será la atención, el seguimiento y sanción para las personas que están ejerciendo violencia laboral”, indica Gerú Aparicio.

Discriminación y brecha salarial

En cuanto a la otra gran violencia que sufren: la discriminación por género, 22.1% de las mujeres encuestadas por el Inegi dijo haberla vivido al menos una vez a lo largo de su vida.

Las trabajadoras consideraron tener menos oportunidades que los hombres para ascender y que ganan salarios más bajos que sus colegas masculinos.

Entre 2011 y 2016, a 11% de las mujeres encuestadas se les pidió una prueba de embarazo, aunque está prohibido explícitamente en la Ley Federal del Trabajo.

“En eso sí te puedo decir que se luchó por mucho tiempo, la Ley Federal de Trabajo no decía que te podían solicitar el examen de no gravidez, pero tampoco decía que no te lo debían pedir; era muy abierto. La lucha fue que teníamos que poner explícitamente que no se debe solicitar el examen y eso ya está en la ley”, dice Ingrid Velázquez.


(Foto: Shutterstock)

 

Frente a este panorama de discriminación y a que las mujeres absorben la mayor parte de las tareas de cuidados y del hogar, ¿qué es lo que necesitan las mujeres de las instituciones y empresas para lograr eliminar la discriminación y la brecha salarial?

La diferencia de salarios entre hombres y mujeres mexicanas está calculada en 34%, según la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), por eso, Gerú Aparicio afirma que lo que se requiere es “voluntad política”.

“Para incorporar en hechos tangibles y comprobables mecanismos para ir disminuyendo la brecha en cuanto a sueldos, las prestaciones, las sanciones para quienes están agrediendo, mecanismos de recepción de quejas y de protección a las víctimas”, detalla.

Apoyo institucional

Si eres víctima de violencia laboral existen varias instituciones públicas que te pueden apoyar y dar asesoría, comenta Aparicio.

En la Ciudad de México está la Secretaría de las Mujeres que tiene apoyo de abogadas para asesoría legal en las 16 alcaldías y la Comisión para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred).

“A nivel federal, está la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), está el Conapred, que también puede otorgar asesoría y, por supuesto, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS) donde van a contar siempre con personas que pueden asesorar”, informó.

Si sufres violencia dentro de una institución pública, está la Comisión Nacional de Derechos Humanos o su símil local.