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Aprender será la habilidad más buscada que deberás desarrollar


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Foto: Pixabay/John Hain

Deberás ser un aprendiz intencional y para ello tienes que entrenarte en dos pensamientos y cinco mejores prácticas cruciales.

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CIUDAD DE MÉXICO. La habilidad con la que deberán contar todos los profesionales en los siguientes años para ser más competitivos es la de aprender. Pero no se tratará de una simple capacidad, sino de desarrollar un aprendizaje efectivo y eso solo se logra dominando la mentalidad y habilidades básicas para ello. En suma, los profesionales deberán aprender a aprender si quieren crecer más rápido y obtener más beneficios, de acuerdo con un artículo web publicado por la consultora Mckinsey.

Cuando las personas se entrenan para aprender se convierten en aprendices intencionales y eso los hace muy valiosos, de acuerdo con los autores del artículo, Lisa Christensen, Jake Gittleson y Matt Smith, expertos en aprendizaje.

Pero, ¿cómo puedes ser entonces un aprendiz intencional? En el texto La habilidad fundamental: aprendizaje intencional y ventaja profesional, los expertos detallan los dos pensamientos clave que debes tener y las cinco prácticas centrales que debes cultivar.

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2 programaciones mentales

Piensa en crecer. Hay dos formas de ver tus propias habilidades. Por una parte, hay quien cree que los talentos, habilidades y características son recursos fijos y finitos. Eres como eres y no puedes cambiar o mejorar.

Por otra lado, existe la mentalidad de crecimiento, la cual sugiere que puedes evolucionar, mejorar y cambiar. La inteligencia y la capacidad no son puntos fijos, sino rasgos que vas cultivando.

“Una mentalidad de crecimiento es liberadora, lo que permite encontrar valor, alegría y éxito en el proceso, independientemente del resultado”, señalan los autores.

Es precisamente esta mentalidad la que tienes que cultivar.

Alimenta tu curiosidad. La curiosidad es lo que inicia el aprendizaje. “Es conciencia, apertura a las ideas y capacidad para establecer conexiones entre conceptos dispares”, puntualizan.

La curiosidad es importante porque enciende la inspiración; también marca el comienzo del círculo virtuoso que alimenta tu capacidad de ser aprendiz autodirigido y finalmente, la curiosidad no disminuye con la edad, por lo que te será útil en cualquier momento de tu carrera.

¿Cómo fortalecer la curiosidad?

  • Enfrenta tus miedos. Piensa qué te impide hacer preguntas en las reuniones o probar cosas nuevas; qué te está deteniendo a aceptar nuevos retos. Una vez que lo identifiques, será más fácil resolverlo.
  • Busca experiencias nuevas. Conoce nuevas personas, vive nuevas experiencias. A medida que alimentes tu mente, evitarás el estancamiento.
  • Concéntrate en lo que amas. La curiosidad no solo se limita a lo profesional, puedes extenderlo a todos los aspectos de tu vida. Deportes, libros, podcast, lo que sea.

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5 mejores prácticas

Una vez establecidas las programaciones mentales, deberá aplicar estas prácticas:

1 Metas pequeñas y claras. El aprendizaje intencional está relacionado con objetivos tangibles. Los nuevos conocimientos se afianzan cuando se pueden retener y utilizar.

  • Metas que importen. Establece un objetivo que tenga un significado para ti o que tenga importancia para la organización en la que trabajas.
  • Metas concretas. Sé específico y explícito sobre qué quieres lograr y articula por qué ese objetivo es importante para ti.
  • Aprovecha las oportunidades. No desperdicies las oportunidades de nuevos aprendizajes que se te presenten, incluso cuando éstas lleguen en momentos desafiantes. “Una mentalidad que disfruta y aprende de cada oportunidad es una poderosa técnica de reencuadre”, explica el artículo publicado por McKinsey.

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2 Adiós distracciones. Si bien, al ser un aprendiz intencional enfrentarás las mismas distracciones que tus compañeros, la diferencia radica en proteger el tiempo para aprender.

  • Evalúate y haz un plan. Inicia con un análisis honesto sobre las decisiones que tomas, tus prioridades, tiempos y energía. ¿Cómo esto se relaciona con tus objetivos? Una vez contestada esta pregunta, elimina del mapa las que no abonen a lograr tus metas.
  • Sé consciente. Trata de minimizar las distracciones en tu entorno y administra tu energía. Aléjate de los dispositivos, fuentes de distracción y realiza un paseo antes de iniciar un largo periodo de concentración.
  • Sé flexible. No siempre es tan sencillo encontrar la fórmula que te funcione. Comprométete a ser intencional sobre el aprendizaje y la protección del tiempo, pero sé flexible para implementar nuevas medidas conforme vayan cambiando tus circunstancias.

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3 Busca retroalimentación que te ayude. Los aprendices intencionales no solo buscan feedback, lo persiguen de manera voraz porque reconocen que esto les ayudará a encontrar los puntos ciegos durante su progreso.

  • Explica qué tipo de retroalimentación buscas. No es lo mismo preguntar a un colega tras una reunión: ¿Qué te pareció? A explicarle que estás trabajando en el control de emociones cuando tus ideas se ven desafiadas y te gustaría que observe tus reacciones y te dé su opinión tras la reunión.
  • Pide detalles. Los detalles y los ejemplos enriquecen una retroalimentación. No dudes en pedir que te especifiquen sus comentarios.
  • La decisión de qué hacer con los comentarios es tuya. Pese a que pidas el feedback no es necesario que reacciones o actúes. Son datos que te pueden ayudar a mejorar, pero tú decides qué hacer con ellos.
  • Consulta expertos. Al pedir comentarios de alguien con experiencia, éste te podrá brindar información basada en sus habilidades adquiridas que otro compañero probablemente no pueda hacer.

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4 Practica en las áreas donde quieres crecer. Intentar, fallar, refinar tu enfoque y volverlo a intentar, es la base del desarrollo de todas las habilidades conductuales.

  • Práctica deliberada. Es decir, realiza una actividad enfocada y dirigida al nivel adecuado de desafío para ampliar tu experiencia. Que la práctica no sea ni muy difícil. ni muy fácil. Que no sea repetitiva, pero que esté enfocada en un desafío justo para las habilidades que quieres adquirir.
  • Enfócate en lo que quieres mejorar. Al definir la habilidad detallada que quieres mejorar, te ayudará a medir tu progreso.
  • Aumenta el desafío. Una vez que vayas mejorando, aumenta otras áreas o habilidades específicas que no tienes y enfócate en ellas.
  • Aprovecha cualquier oportunidad para mejorar las habilidades que estás trabajando. Es decir, busca una oportunidad de práctica en cada cosa que realices.

5 Reflexiona. Esta habilidad de diagnóstico te ayuda a evaluarte a ti mismo y determinar tus necesidades de aprendizaje.

Este proceso ocurre en tres momentos: antes, durante y después de una tarea. Pensar en cómo realizarás una tarea cognitiva te ayuda a ver cómo abordarla, qué harás si la situación se pone difícil.

Por otra parte, reflexionar durante la tarea te ayuda a corregir el rumbo y hacer ajustes si es necesario. Por último, hacerlo en retrospectiva te permite evaluar qué tan efectivas fueron tus acciones y reflexionar sobre cómo lo harías en el futuro.

La reflexión es importante porque inicia un círculo virtuoso de construcción de confianza, te hace sentir capaz y eso te prepara para serlo cada vez más. La confianza que se construye te ayuda a asumir desafíos cada vez más difíciles y refuerza los conocimientos y habilidades adquiridos.

Además, reflexionar reduce la barrera que puedes tener al cambio.