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Andrea Ghez, la cuarta mujer que gana el Nobel de Física


Andrea Ghez
Cortesía UCLA/C. Dibble

Andrea Ghez descubrió junto con Reinhard Genzel un agujero negro supermasivo.

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ESTOCOLMO, Suecia. La científica Andrea Ghez se convirtió este 6 de octubre en la cuarta mujer en la historia en ganar el Premio Noble de Física.

El británico Roger Penrose, el alemán Reinhard Genzel y la estadounidense Ghez fueron galardonados con el premio por sus investigaciones sobre "los agujeros negros", de los que nada se escapa, ni siquiera la luz.

La mitad del premio recayó en Penrose, de 89 años, por demostrar "que la formación de un agujero negro es una predicción sólida de la teoría de la relatividad general". La otra mitad se la reparten Genzel, de 68, y Ghez, de 55, por descubrir "un objeto compacto y extremadamente pesado en el centro de nuestra galaxia", explicó el jurado.

Andrea Ghez se convierte así en la cuarta mujer que obtiene el laurel, el más masculino de los seis prestigiosos galardones, una distinción que la científica aseguró tomarse "muy en serio".

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Cuando se le pregunta a la profesora de astronomía estadounidense cómo explica a niño qué es un agujero negro, responde: "Un objeto cuya fuerza gravitatoria es tan intensa que nada puede escapar, ni siquiera la luz ".

"Muy poca gente entiende qué es un agujero negro, pero mucha gente está fascinada con ellos", reconoce Ghez desde California a la agencia de noticias AFP.

El grupo de investigadores con los que trabaja desde hace 25 años celebró este verano boreal haber medido el agujero negro supermasivo situado en el centro de la Vía Láctea, el llamado Sagitario A*. Para ello usaron telescopios gigantescos situados en Hawái y realizaron innumerables cálculos.  

"Es muy difícil definir un agujero negro", coincide. "Las leyes de la física cerca de un agujero negro son tan diferentes de las de la Tierra que no tienes intuición de qué estás buscando".

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"Puedo pensar en ello matemáticamente, de manera abstracta, pero formar una imagen es muy difícil, porque el espacio y el tiempo se mezclan".

La forma de "ver" un agujero negro, ya que no son visibles, es observar el efecto que tiene sobre los objetos que están a su alrededor.

En este caso, las estrellas. Ghez afirma que después de 25 años tiene un mapa mental muy preciso de las estrellas que giran alrededor de Sagitario A*.

"Las estrellas son como los niños. Conocemos sus nombres pero cambian un poco cada año", ejemplifica.

La Academia Sueca afirma que una persona no sentiría nada si cayera en dentro de un agujero negro, pero esa aseveración es matizada por Ghez: "No sobreviviríamos. Si cayéramos con los pies hacia adelante en un agujero negro, lo primero que sucedería es que la fuerza gravitatoria sería mucho más fuerte en los pies que en la cabeza, lo que nos destrozaría. Así que no sentiríamos nada porque ya no existiríamos, no sobreviviríamos".

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200 contra 4

Ghez, doctorada por la Caltech en 1992, está en la Universidad de California, en Los Ángeles, desde 1994, donde codirige el Centro Galáctico. Se muestra convencida de que con el tiempo irá desentrañado los secretos que guardan los agujeros negros.  

"Esta es un área de la física donde el ritmo de los descubrimientos se está acelerando porque la tecnología evoluciona a máxima velocidad. Y, francamente, sabemos muy poco".

Hace dos años, la canadiense Donna Strickland ganó el Premio Nobel de Física, y antes que ellas, solo dos mujeres lo lograron, en 1963 (Maria Goeppert Mayer) y 1903 (Marie Curie). Mientras que más de 200 hombres han recibido este galardón.

La física "ha estado dominada durante mucho tiempo por los hombres, pero cada vez hay más mujeres que ingresan a esta disciplina. Estoy encantada de poder ser un modelo a seguir para las mujeres jóvenes”, concluye la científica.

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Cercano a Stephen Hawking

Por otra parte, el británico Roger Penrose ha utilizado desde 1965 la matemática para probar que los agujeros negros pueden formarse y convertirse en una entidad de la que nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Sus cálculos demostraron que los agujeros negros son una consecuencia directa de la teoría de la relatividad general de Einstein.

El científico británico es cercano a su célebre compatriota astrofísico Stephen Hawking, fallecido en 2018.

Juntos "probaron matemáticamente que cuando una estrella muy masiva colapsa, termina en agujero negro (...), sus trabajos mostraron que el estado final de la materia vuelve a un solo punto", explicó Luc Blanchet, del Instituto de Astrofísica de París.

"Es una pena que no dieran el Premio Nobel a Penrose y a Hawking antes de que falleciera. Este premio llega dos años después de su muerte, y sus trabajos se remontan a los años 60", se lamentó.

Casi un millón de euros

Los Nobel se están anunciando esta semana como estaba previsto, pero el nuevo coronavirus ha provocado la cancelación de la ceremonia de entrega de los premios el 10 de diciembre en Estocolmo.

Los galardonados, que se reparten cerca de un millón de euros (1.1 millones de dólares) por cada disciplina, recibirán el premio en su país de residencia.

El lunes, el de Medicina confirmó la superioridad de los estadounidenses en el palmarés de las disciplinas científicas al recaer en Harvey Alter y Charles Rice, junto con el británico Michael Houghton, por su papel en el descubrimiento del virus causante de la hepatitis C.

Le seguirá el miércoles el de Química y el jueves el premio de Literatura, el más esperado junto con el de la Paz, que se conocerá el viernes en Oslo.

La única recompensa no prevista en el testamento del inventor sueco, el premio de Economía "en memoria de Alfred Nobel", creado en 1968, cerrará la temporada el próximo lunes.

Con información de AFP