¡Atrévete a innovar y a emprender!

Mujer emprendedora … ¡Vale por dos!

Decídete, ¡atrévete a innovar!. Tienes todo para dar el primer paso. Como mujeres del Siglo 21, contamos con las herramientas que se necesitan para emprender un destino diferente, más pleno, más intenso, más real.

Si lo piensas un momento, ¡somos emprendedoras por naturaleza!, sólo que a veces la tan gastada zona de confort nos impide reconocer que en el fondo soñamos con sacar a flote todos nuestros recursos para que nuestros días se llenen de ideas mágicas, diferentes, atrevidas, audaces.

Adiós al conformismo cotidiano; ese que nos deja paralizadas por meses, años, ¡décadas!. ¡Ya no más!. Estamos en el Siglo de la mujer emprendedora; y tú eres una de ellas. ¡Aprovecha el momento!.

Dicen que las crisis sirven para lamentarte una y otra vez por tu mala suerte; por formar parte de una sociedad en la que el desempleo está a la orden del día, por tener que vivir -o medio vivir-, pero también sirven para sacar lo mejor de ti. Ante los momentos difíciles, ¡ponte a prueba!, y verás lo que eres capaz de hacer.

Sólo necesitas el primer impulso, y después, ¡a volar!. No desperdicies esta gran oportunidad de valorar tus alcances y convertir esta crisis en el mayor reto de tu vida. Te lo vas a agradecer, porque a partir de que des ese gran paso, te vas a sentir viva, y ya nada te va a detener.

¡Emprendedora!; suena bien. Sabe a talento. Huele a éxito. Piénsalo bien. Siente cómo tu espíritu se fortalece y te da la motivación necesaria para vencer cualquier obstáculo. Sigue tu intuición. Mira lo que otros no ven. Descubre en dónde está la oportunidad que tanto necesitas para alcanzar tu meta. Confía en ti, en tu capacidad, en tus ideas, y ahora si…¡a trabajar!

Si no tienes empleo, construye el tuyo. Tómate el tiempo necesario para decidir qué quieres hacer. Busca en tu interior hasta descubrir tus habilidades. ¿Para qué eres buena?, y cuando estés segura, ¡explótalas!. Sácale jugo hasta la última gota de tu talento, y empieza a poner los cimientos de tu propia empresa. Rodéate de gente que pueda aportarte algo, y ¡no tengas miedo!, aprende a delegar y a confiar, porque ahora más que nunca las metas se cumplen en equipo, ¡nunca solas!

Como en cualquier proyecto que inicias, prepárate bien, porque el talento sólo no camina igual. Requiere de infraestructura, de estrategia, de información, de investigación. Necesitas conocer muy bien cuál es el nicho que has elegido y frente a qué te vas a enfrentar. Ante quiénes vas a competir, y con qué medios cuentas para iniciar tu gran desafío.

Mírate al espejo y comprueba lo gran emprendedora que eres: Tienes la energía suficiente para superar cualquier obstáculo que se te presente; eres atrevida, sabes que tu proyecto tiene futuro, y por eso no importa el tiempo y el esfuerzo que inviertas para conseguirlo. Sí, eres emprendedora por naturaleza porque disfrutas los desafíos y no te dejas vencer cuando algo sale mal. Simplemente te levantas y sigues adelante.

Nada es fácil en esta vida; si así fuera, se perdería la frescura del esfuerzo, la adrenalina de la competencia leal, honesta, abierta. No te rindas porque hacerlo significa cerrar tu ventana a la esperanza de un mañana mejor.

¡Estamos listas!. Tenemos todo a nuestro favor. Aprovechemos el momento y tomemos el mundo en nuestras manos. Seamos emprendedoras de diez. Hagámoslo ya. Recuerden que las oportunidades llegan y si no las atrapamos, se van. No las dejemos escapar. Démosle un nuevo sentido a nuestra vida. Llenémosla de experiencias y vivencias únicas. Seamos mejores seres humanos para disfrutar de un sinfín de momentos que sólo podremos protagonizar si estamos dispuestas a formar parte activa de este universo mágico que hoy nos invita a poner a prueba nuestro valor.

* Esta entrada fue publicada originalmente en Retos Femeninos

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