Flexibilidad laboral o flexibilidad mental
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El término “flexibilidad laboral” remite de inmediato al tiempo, pero no se limita a eso. Es parte de la cultura de la empresa y de su estrategia de negocio para lograr mejores resultados.

En lo individual se relaciona con la capacidad que tienen las personas de cambiar o transformar sus mapas mentales sobre su forma de trabajar. En lo institucional apela a que el lugar típico de trabajo cambió drásticamente como consecuencia del uso de la tecnología que ha obligado a las empresas a transformar sus modelos de trabajo.

Esto es evidente cuando analizamos las políticas y programas institucionales de flexibilidad que antes servían como un acervo de programas que el empleado necesitaba pedir como un beneficio y actualmente  son el marco cultural que el colaborador tiene para realizar su trabajo.

Sin embargo, para que los programas de flexibilidad funcionen adecuadamente es necesario tener ciertos elementos resueltos, por ejemplo: cada colaborador debe conocer sus objetivos para tener claridad de lo que va a hacer y cómo se le va a evaluar; tener la infraestructura adecuada para trabajar desde cualquier lugar, responsabilizar a las personas y a los jefes de esta nueva manera de hacer las cosas.

De tal forma que el rol del líder será importante para promover los diferentes esquemas flexibles; ya que necesita conocer a su equipo de trabajo y las misiones que le encomienda a cada uno, porque la flexibilidad trae consigo una forma diferente de trabajar, interactuar, gestionar al equipo y resolver problemas. El seguimiento al logro de los objetivos y la comunicación entre el líder y su equipo de trabajo son esenciales para el éxito de estos esquemas.

Para la implementación de estos programas es muy importante la personalidad y manera de trabajar del líder, porque si no está convencido de los beneficios, el impacto y los cambios que provocarán; no los impulsará al interior y seguirá trabajando con esquemas tradicionales.

Por ejemplo, en una empresa transnacional se lanzó la política de horarios flexibles para hombres y mujeres. La empresa estaba sorprendida porque nadie tomó este beneficio ya que existía en la cultura y en el entorno la siguiente creencia: “si no estás  todo el tiempo en el lugar de trabajo y el jefe no te ve,  te quedarás fuera de las promociones”. El programa estaba pero la forma de ser y la cultura de la empresa no daban lugar a ese tipo de políticas. De tal manera que empezaron a trabajar con lo líderes para hacer este cambio de mentalidad y forma de trabajo. Después de unos meses se volvió a relanzar la política de flexibilidad laboral, pero ahora los jefes fueron los primeros en tomarla y dar ejemplo para que el resto de los colaboradores considerara este beneficio.

Es importante identificar aquellas funciones que permiten esquemas flexibles, ya que hay actividades y/o responsabilidades que necesariamente requieren de la presencia del colaborador; por lo que no todas las posiciones serán aptas para este tipo de esquemas.

Además, cada empleado reconocerá si tiene las habilidades para trabajar bajo estos esquemas, ya que requieren de disciplina y estar “conectado” para cualquier eventualidad que se presente en la empresa. Por lo que, estos esquemas se aplican a las necesidades de cada persona y se recomienda que no sean iguales para todos.

No todo es miel sobre hojuelas. El otro lado de la moneda es que se han presentado abusos al incorporar este tipo de políticas en las empresas, lo cual genera enojo y malestar en las compañías. Algunos colaboradores toman el home office como un día de vacaciones. A modo de ejemplo: hace un par de años, en mi equipo trabajaba una colaboradora que tenía un día a la semana de home office. Las reglas estaban claras, “estar conectada y pendiente de manera virtual para resolver situaciones”. Un día de caos requerimos su apoyo desde casa y nunca pude localizarla. Al siguiente día en su Instagram subió fotos de ella en las trajineras de Xochimilco. Estas situaciones provocan que se cancelen estas iniciativas.

Los beneficios de los esquemas flexibles son para la empresa y para el colaborador. En el caso de la empresa: disminuyen los costos de ausentismo, rotación, luz, etcétera, mejora la marca empleadora de la compañía, es un elemento de retención del colaborador y se hace atractiva para los futuros colaboradores fortaleciendo el proceso de reclutamiento, mejora el ambiente laboral, entre otros. En el caso de los colaboradores, se reduce el tiempo de traslado, disminuyen los costos de gasolina, baja el estrés de la gente, armoniza mejor sus horarios para actividades laborales y personales, etcétera.

La redefinición de las tareas, la reconversión de los trabajadores y la existencia de nuevos modelos de trabajo marcan la pauta para que las organizaciones den un giro de 180° para construir ambientes flexibles, que además serán atractivos para las personas y serán un medio de retención de los empleados. Si en tu empresa ya se han implementado estos programas, cuéntanos ¿cómo te han funcionado?, ¿qué dificultades han tenido? y si ha hecho alguna diferencia para tu vida.

Para más información acerca de estos temas sigue a la autora en: www.linkedin.com/in/alemorenomaya

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